acuática
In aqua verborum caerulea
miércoles, 22 de mayo de 2013
Un chocolate al sol
martes, 21 de mayo de 2013
Una casa
Así
domingo, 19 de mayo de 2013
Las gallinas con cuernos
Quiero escribirte un poema de amor
sábado, 18 de mayo de 2013
Amanecer de un sábado de mayo
viernes, 17 de mayo de 2013
El general Videla en su laberinto
Dicen que pretendía que lo dejaran entrar al paraíso, que amenazó a a la Sagrada familia con sacarle al niño y entregárselo a unos mercaderes del templo. Dicen tuvo que salir san Pedro y sacarlo a patadas. Entonces bajó hacia los infiernos, pero el mismo Lucifer le informó que lo suyo...vea, mi general, ha sido demasiado. Y ahí anda yirando por la nada para siempre, sin nadie, ni un perro miserable que le ladre.
Las cosas como son (segun los pajaritos)
jueves, 16 de mayo de 2013
Entre tus cosas
miércoles, 15 de mayo de 2013
Alas
martes, 14 de mayo de 2013
Secretos
lunes, 13 de mayo de 2013
Entonces
Hay un instante del día en que te pienso con añoranza y me consuelo imaginando que, en ese exacto momento, vos estarás añorándome también.
domingo, 12 de mayo de 2013
La chanson du dimanche
Es un gato dormido en una silla.
Es una mesa.
Es tu brazo enlazando mi cintura.
Es un dulce de frambuesas.
Es un pájaro que canta en algún sitio.
Es una perra que mordisquea un cordón de zapatilla.
Es tu boca hablándome en la espalda.
Es una taza de café.
Es el agua que corre.
Es un día de gloria.
Es un domingo más.
Y mejor.
García
jueves, 9 de mayo de 2013
Tu nombre y el mío
miércoles, 8 de mayo de 2013
El día que ya fue
martes, 7 de mayo de 2013
Celebración
Resplandor
Velocidad
Me suenan las entrañas de los segundos que me trago sin poder masticar.
Las palabras no tienen círculos y me revolean como aspas alrededor.
Estoy despojada de sustancia a la que asirme y los faros se alejan como kilómetros presurosos a gran velocidad.
Después olvidaré el lugar donde dejé los soles.
Y gritaré de ira hasta volverme azul.
Estoy enferma del momento que no logro alcanzar.
lunes, 6 de mayo de 2013
Una casa
Quiero una casa con puertas.
Una casa de cristal por donde el sol penetre y se moje de lluvia.
Una casa que, por las noches, se perfume con olor a olla y a sartenes.
Una casa donde estés y me hables suavísimo hasta que yo me duerma en tus brazos.
Quiero una casa con puertas.
Abiertas puertas hacia un cielo azul.
domingo, 5 de mayo de 2013
La mesa
Tu mesa.
La mesa en la que vos ponés tus planos, tus estructuras en papel y blanco y negro, tus casas.
La mesa en que ahora dibujo, escribo, pinto, dejo mi cámara, mi teléfono, mis lápices.
La mesa que te invado, te robo, te ocupo.
La mesa que me alberga, me protege, me alegra.
La mesa tuya.
Tu mesa.
Debajo de la lluvia
sábado, 4 de mayo de 2013
Intimidad: él duerme
jueves, 2 de mayo de 2013
La hora de irnos a dormir
miércoles, 1 de mayo de 2013
Una frágil sensación
Es primero y él duerme
La mañana se introduce por las rendijas y estalla como hna burbuja de luz sobre mis párpados. Es primero, me digo. Él duerme. No voy a "hacerte" atención, me dijo. Como a una niña molesta que pretende que todos se despierten con ella. Pero yo hago mundos en el silencio. Lo dejo dormir mientras preparo café. Cuando regreso, él respira pausada y profundamente. Bebo de mi taza mientras mis dedos libres juegan en la pelusa de su nuca. Es primero y yo pienso en Homero, en el examen que prepararé de Saussure y de Pierce y en tragedia clásica. Los pájaros quiebran el silencio. Dicen que va a llover. A veces pienso que no hay otra casa que una misma y me consuelo con las cajas de lápices que tengo allá y no me decido a traer. A veces me desespera necesitar cosas que siempre quedaron en otro lugar. Es desquiciante no poder ser "biubicua" y acceder a todo desde cualquier lugar. También se me da por pensar que ninguna solución me termina de conformar. Él emerge -momentáneo- del sueño y pregunta cómo va el mundo. No lo sé, digo. Debo acomodar mi desear a los parámetros que me ofrece la realidad. Es primero, me digo. Deberías dormir. ¡Qué estúpidamente fácil que tengo el despertar!
domingo, 28 de abril de 2013
Entre muros
Allí colgamos los juegos, los regalos, las palabras sedosas y los ásperos verbos.
Se ventilan las risas en el aire salino,
los bailes que se mezclan con el cielo,
los animales que se estremecen cada madrugada,
los abrazos en donde no cabe ni una hoja de tilo,
los jardines mojados de cada atardecer.
De mi muro a tu muro hay silencios profundos repletos de miradas.
Quedan exentas las cosas que nos decimos a imprudencial distancia,
lo que es tan solo nuestro y todos desconocen.
El sol pasa entre todo y lo moja con su luz amarilla
y en mis cabellos despeinado ya se instala la noche para tejer mensajes de boca a boca y escribir con sus hebras de viento lo mucho que te quiero.
Desnudez
Toda corazón
sábado, 27 de abril de 2013
Las chicas de Letras 4: adolescencia
Lectus
pasando mis dedos por tus letras.
Litera(lmente).
Hasta que se agoten de estremecimiento los sentidos y los sonidos reclamen una pausa.
En voz que roce las alturas o baje hasta los barros donde el significado se mezcla con la sangre, se encharca, se hace vida.
Entrelineado.
Buscando recovecos donde se oculta el verbo, la voz que el vos no dice, pero sugiere intermitentemente.
Extrapolado.
En otro territorio que sea mío para que sea otro y las palabras corran veloces por la frase hasta el segundo exacto de la coma.
Con/nota/tivamente.
Para que seas otro y la serie que domina la lengua estalle de sentidos ya sin cadenas ni economía: una explosión un río un volcán una ola un alud de ígneos sustantivos, aquellos que sostienen lo que ha sido infable pero ahora se dice.
Voy a leer: lectus in lectus.
Una y otra vez.
Hasta que tus páginas se vuelvan transparentes.
Y haya que escribirlas nuevamente:
Círculo del lenguaje que acaba y recomienza.
Again.
viernes, 26 de abril de 2013
Pendientes
En el listado de los pendientes tengo:
el deseo inacabable de mi cuerpo,
la escritura que siempre sigue,
un mantel blanco un domingo a la tarde,
la lluvia sobre las horas verdes,
trenes sin fin por la orilla del agua,
la biblioteca infinita del maestro,
el diálogo que es dos bocas y un alma ensimismada,
lo que me falta siempre para llegar al día,
mi venturosa suerte,
mi aventada desgracia,
calmar el odio de aquellos que me odian,
multiplicar el amor y los panes,
y preguntarme cada día por qué no.
Llegar a ser
Sé, sin embargo, que no he dejado de ser quien siempre he sido: Rebelde, ingobernable, desatada entre el agua y el fuego que me habita, puro mar, pura tierra, con corazón de pájaro que late, de cuerpo plegadizo, intempestiva, con huesos de cristal y sangre a raudales, como un río desbocado hacia mi cabellera.
No tengo otro recuerdo que no sea este cuerpo que pongo día a día en la batalla.
Y sobrevivo, pese a todas las feroces dentelladas con las que me desgarro hasta llegar al corazón en carne viva y devorarlo con las fauces chorreantes de saliva y de miedo.
miércoles, 24 de abril de 2013
No es nada
Nada traje para el amor.
Solo un manojo de albahaca, una cazuela de barro, el murmullo de una lluvia de verano, mis relatos, el olor de la tierra mojada, un cuerpo pequeño como un pájaro, mi risa y mis manos.
Es casi nada, dije.
Otras podrían aportar sábanas de hilo, suntuosas propiedades o vajillas doradas.
Yo no.
No tengo nada más que mis palabras.
Es casi nada, dije.
Pero te lo ofrezco si es que quisieras aceptarme.
lunes, 22 de abril de 2013
Confesión de cocina
entre ajos, cilantro y tomillo;
hay un secreto que querría contarte:
de todos los corazones que yo tuve,
de los que deshice entre mis dedos
y luego me habitaron como un hueco;
de la sangre que se me fue cayendo,
viniste vos con tu trasluz, con tu risa que da saltos sobre mi piel despierta, con tus ramos de fuegos, con tu casa de vidrios temblorosos
y me dijiste algo al pasar mientras entrabas al lugar en que yo me atareaba con delantal y manos.
Y no me importó ni la cabeza, ni el alma ni tan siquiera el trémulo aletear de tu cuerpo en mi cuerpo.
Me atraparon manteles, harinas amasadas y levadas, azúcares y pasas, chocolates y frutos: la cocina que huele la alquimia de la cena, las copas brillantes en la mesa, las cuchillas que cortan, que rebanan; el perfume preciso de pasteles y carnes.
Si yo perdiera de pronto la escritura, si me fueran negados los colores, las palabras... que no me fuera quitado el don de la cocina para regalártelo cada día en que la luz cayera y yo hiciera tu cena.
Enredados en el amor
domingo, 21 de abril de 2013
Domingo a la noche
Piedras traslúcidas de agua.
Pupilas esmeriladas donde quedan los sueños.
Pozos de agua umbríamente verde en que hemos bajado a bebernos.
Puentes de mármoles azules para alcanzarnos.
El día que se enrosca en su nocturna boca.
La luna como una luz neblinosa en el viento.
Golondrinas pequeñas en los dedos;
y rocío de besos en los labios.
La otra 4: Partida de dados
Hace rato que vengo escuchándote.
Silente y reptante entre las piedras pulidas del verano.
Tengo la vista aguda y observo el cambio de luz cuando pasás.
No hubo ni un momento de sigilo que me pasara desapercibido.
Decime las palabras que han dejado líneas negras en el borde de tus labios
y terminemos esto de una vez.
Son frágiles los rebaños de desdichas y deberías sentarte a ver caer el sol.
Conversemos: tal vez entiendas que no hubo nada malo en lo que ya tenía fin.
Sabés donde duermo, con quién como, de qué cosas se atraviesan mis sueños.
Te toca tirar: con los dados pasarás a la siguiente casilla.
Te deseo -pese a todo- la felicidad.
sábado, 20 de abril de 2013
De cómo es el amor
y,
a saber,
salimos indemnes de:
las preguntas inocentes que abren huracanes,
las palabras vehementes que son lanzadas al aire y explotan,
los embotellamientos fatales de ida y de vuelta,
las conversaciones que no son casuales y desencadenan causas,
los textos trágicos que se aligeran,
el reconocimiento de la soledad ontológica y su trasmutación en fértil compañía,
el abrazo que todo lo cobija y lo protege,
el pasaje del enamoramiento al amor que es como decir un mar profundo que no tiene fin.
miércoles, 17 de abril de 2013
Palabras de madrugada buscan lugar para vivir
Miércoles
Estar aquí,
en la cocina caliente de este miércoles.
Reír sobre el mantel de la mañana.
Cruzar de sur a norte la ciudad,
de noche a luz,
de vos a tu voz en mi boca.
Llevar en mis brazos tu último beso de avenida
y criar el deseo para que crezca
y me invada la sangre.
En el silencio de la semana crecen hadas
y vuelan sobre las aguas,
encienden las fogatas
y danzan por las montañas del verano que vendrá.
martes, 16 de abril de 2013
La otra 3: extrañeza
Nadie quedaba afuera, solo los intrépidos navegantes de la noche, esos que se mueren de frío bajo la lluvia pero no dejan de caminar.
Revolvió el café.
Y dijo: "Menos mal que mañana será otro día. A este le sobraron minutos por todas partes."
Se le saturó la cabeza con los recuerdos anegados de su vida.
De toda su vida.
Así que fue al lavabo, abrió la canilla y dejó que el agua se llevara todo por el sumidero.
Cuando se sacudió, las gotas pegaron contra el espejo y lo reflejaron: mojado, vacío, desligado.
Se vio en los vidrios múltiples y lloró: su piel estaba muerta.
Nadie sería capaz de resucitarla.
Y la extrañó.
lunes, 15 de abril de 2013
Insomnios
domingo, 14 de abril de 2013
Verdes
Las dos ancianas y el hombre de la rue Mouffetard
sábado, 13 de abril de 2013
Cómo hacer un rollo
(¿me estará mirando?)
Arroz apretado
(yo creo que sí)
Queso Finlandia
(¿y si no me está mirando?)
Salmón
(¿le hablo?)
Palta
(no, ¿cómo lo tomaría?)
Mango
(pensaría que estoy...pero si no le hablo, soy una tarada)
Se enrolla
(siempre la misma idiota. no cambio más)
Hasta que queda el roll
pegadito
pegadito
con toda la historia adentro.
Y el tipo afila el cuchillo
lo pone en la tabla
y lo corta
(me voy... para qué sigo acá)
Lo sirve en un plato
(nunca consigo comer)
Y la mesa está puesta
Por qué te quiero
La otra 2: Es la baba, Oliverio, su baba, la esfervescente baba...
La baba que bordea, sinuosa, transparente
La baba salivosa que empapa, que bordea, que cae.
La baba que sabe a caramelo, a sol, a lluvia sobre la hierba verde.
La baba que crea caminitos, senderos en la piedra, burbujas en el aire.
La baba regocijada, feliz y medio atropellada.
La baba masticable de frambuesa, melón o mandarina.
La baba de la siesta, de la almohada mojada, del edredón con frío.
La baba de los dientes que salen, que muerden, que patinan.
La baba de la lengua que paladea, gira, rodea.
La baba que canta gorgoritos, que limpia la garganta, que resbala en el pecho.
La baba de colores.
La baba de perfumes.
La baba de sabores.
La baba del hambre y la mesa tendida.
A ver, che, Oliverio.
Sí, vos, chabón.
¿Qué cosa no entendiste de la baba?
http://laberintodesombras-albe.blogspot.com.ar/2008/10/es-la-baba-oliverio-girondo.html
viernes, 12 de abril de 2013
La otra 1
Repaso los inequívocos gestos y sé de qué lado caerá la moneda que me tires.
Es previsible todo.
Hasta el teléfono que no suena.
Tus ademanes los leo como si fueran libros.
Creerás que te estoy escribiendo.
Lo hago.
Pero entendé lo que encierra el pronombre.
No sos destinataria del discurso, sino el acto enunciativo que produzco.
Te escribo.
Nacés como enunciado solo porque te evocan mis palabras.
Fuera de ellas, no tenés existencia.
Podés desearme muchas cosas, pero si no te digo no estás viva en mi conciencia.
Así que ahora
Hago silencio y te asesino.
Morirás, lenta y desangradamente, aunque sigas viviendo.
Tan simple como esto.
















