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Mostrando entradas de noviembre, 2006

Fin de semana salvaje

Empezó el viernes a las 21 horas en que me doy cuenta de que, a las once de la mañana, había dejado la tarjeta adentro del cajero automático. Inmediatamente se desata una escena típica de película norteamericana en la que veinticinco terroristas afganos desparraman un virus letal para atacar un supermercado en el que hay una maestra con quince niños rubios de una salita de jardín de infantes.
El sábado me despierto a las seis. Intento dormir, pero ya está: el cerebro empieza a moverse y no hay sueño posible. Prendo la computadora y Mónica está en el messenger. Son sus cinco, ¿qué hace esta mujer a esa hora en la compuadora? Llegamos a la conclusión de que somos dos boludas fenomenales: a esa hora yo escribo y leo una gramática española y ella escribe y edita un libro. Lloramos como idem varias veces a lo largo de la conversación. Ella se ríe jajaja y yo ja ja ja, lo cual implica una gran diferencia. Él duerme hasta la una del mediodía. Feliz él que puede. Yo ya estoy almorzando cuand…

2006

Comienza el tramo final de un año que fue un dolor atravesado de cabo a rabo; pero el muy turro tiene la desfachatez de despedirse con días luminosos y llenos de novedades. Como si quisiera decirme: "mirá todo lo que hubiera podido ser y no fui". Es cierto que después de este 2007 ya nada podrá ser igual. He llorado tanto que no me quedan muchas lágrimas aunque ese reservorio en mí parece no agotarse jamás. Entre las cosas horribles se contabilizan bestaias sedientas de venganza, encierros, golpes, geriátricos, silencios, soledades y la angustia infinita y perdurable de que el abismo entre el ser que más amo y yo es cada vez más arduo de remontar. Entre las cosas buenas están mis amigas que esperaron que terminara de llorar del otro lado del teléfono para decirme que todo iba a pasar, la paciencia eterna de Julio y su amor, las hijas que me regaló, el restablecimiento de Cecilia y el haber conocido su fragilidad, mis sobrinos y mis hermanos que me devolvieron cierta fe y es…