Nihil

No vas a estar siempre para cuidarme.
No podés estar siempre atajándome
cuando salto al vacío de mi dolor,
cuando quiero morir sumergida en las aguas más densas.
Afuera llueve
y adentro hay países devastados por un huracán.
No tengo nada.
En esencia no tengo nada.
Y así estamos todos:
sin nada, sin nadie.
Desnudos y guachos
en nuestro propio territorio
hecho de guijarros sueltos
entre los que sopla el viento.

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