miércoles, 16 de mayo de 2007

Mónica Volonteri



Ella está lejana:
en otra geografía hecha de mares y de arenas.
Pero en mi sangre hay un hilo brillante que la sostiene
y me anuda a su alma.
Es mi hermana, pese a que nunca compartimos un vientre:
la que me dice las palabras exactas cuando el lenguaje se resiste en mi llanto, la que me abraza, la que me escucha en todos mis silencios, la que me busca cuando me escapo.
Nos unió para siempre una tarde de otoño de hace ya veinte años un texto que se iba y una charla infinita. Después matamos la resaca con una coca fría mientras mirábamos un partido de fútbol en el parque Los Andes.
Hemos visto crecer a los hijos y nos hemos preguntado cómo era posible.
Hemos hablado de hombres a los que hemos amado y odiado en porciones exactas.
Hemos insultado historias familiares y desgracias.
Hemos sido enfermeras, psicólogas, cocineras, animadoras de fiestas infantiles, costureras.
Ella es el revés de mi alma, mi corazón, mi cerebro, mi yo misma.
La añoro cuando sufro.
La espero en miles de aeropuertos, de trenes o de aviones.
Juntas supimos cómo olían los jazmines en las terrazas de Chacarita
y ahora... tan lejos mío que no está,
tan cerca que percibo su respiración en mi pecho.
La vida no me dio una familia
o me la fue quitando de a pedazos
siempre dolientes y terribles...
pero la puso a ella
que está
que llama
que me abraza
con todo un continente de por medio.

3 comentarios:

Mónica Volonteri dijo...

Pinasco, me hiciste llorar como una madre o una niña o una hermana, en fin me hiciste llorar en todas sus versiones.
Dale che venite unos días.
Monica

Juanca dijo...

y a mi que estoy del otro lado del charco tambien me hiciste llorar piba....

lulina dijo...

...y a mí no, porque está papá al lado y me dio vergüenza soltar la lágrima.

te quiero mucho juli.
y a vos mónica, después de leer lo que escribió juli, también!

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...