martes, 31 de julio de 2007

Anécdota escolar XXIII: Queridos educandos, nos lanzamos al estrellato o nos estrellamos irremediablemente


A mis alumnos de 3ro Polimodal 2007 que se atreverán a representarlo el 12 de octubre.

Narrador: Esta es una historia harto repetida, pero no por ello conocida. Por eso, hoy, vamos a representar ante todos ustedes la verdadera, la única y verdadera historia del descubrimiento y conquista de América. Lo demás es puro invento. Hace muchos años, más de quinientos, en la portuaria ciudad italiana de Génova –dicen, aunque hay varias versiones- vivía un jovencito al que su madre llamaba Cristóforo
Madre
: ¡Cristóforo! ¡Cristóforo! Veni qui, Cristóforo… Mamma mia, questo ragazzo. No me van a creer, pero se pasa todo el día con un huevo (Entra Colón con un huevo de gallina) Y el muy pánfilo quiere convencernos de que la Tierra es redonda. ¡Redonda! ¡Flor de bobo este figlio mío! Como si en questa cittá nadie supiera que la Tierra es plana y con monstruos en los bordes. Cristóforo, mascalzone, lascia ese huevo que debo amasar la pasta.
Colón
: Mamma, no entendés, pero ya lo dijeron los sabios: es redonda, mamma. (Le muestra el huevo y traza el recorrido). Si salimos de acá y vamos para el occidente alcanzaremos los reinos de Marco Polo.
Madre
: ¿Marco Polo? ¿Y ése quién es?
Colón
: Un veneciano que escribió un libro, mamma.
Madre
: Cristóforo, fliglio mio, ese libro te ha estropeado la capocheta. Los venecianos son todos unos mentirosos. Eso lo sabe cualquier genovés que tenga dos dedos de sesera.
Colón
: Oriente, calles de oro, palacios de plata, el gran Kahn, las especias…
Madre
: Ma, cállate y dame ese huevo (Le arranca el huevo y sale)
Colón
: Nadie me comprende. Pero yo voy a conseguir unos barcos y, lanzado a la mar, llegaré a Oriente y el gran Kahn me recibirá … (Sale)
Narrador
: Bueh, un poco fantasioso el chico. La cuestión es que fantasioso o no, la obsesión por Oriente jamás abandonó a Cristóforo. (Ingresa Colón con una maletita y el huevo en la mano. Mientras el narrador habla va haciendo la pantomima de mostrar su recorrido a varios reyes imaginarios.) Ya crecido, empezó a recorrer los reinos de Europa en busca de alguien que le financiara los barcos para su viaje. Porque, como siempre, los que sueñan no suelen tener una moneda y los que tienen monedas, generalmente, no sueñan. Así que pasó por muchos palacios, visitó a muchos poderosos y, finalmente, llegó a España. (Colón sale e ingresan Isabel, Fernando y cortesanos) que por aquel entonces comenzaba a ser uno de los reinos más importantes de Europa.
Isabel
: Fernando…
Fernando
: Sí , querida.
Isabel
: ¿Qué año es?
Fernando
: 1492, querida.
Isabel
: Y, para este año, la agenda ¿qué dice?
Fernando
: 2 de enero, vencemos a los moros y nos entregan su último reino en Granada.
Isabel
: ¿El palacio de la Alhambra?
Fernando
: Sí, querida.
Isabel
: Ay, me encanta ese palacio. Tan bonito, con sus fuentes y jardines. ¿Y qué más?
Fernando
: 31 de marzo, expulsión del reino de todos los judíos que no hubieran adoptado la fe cristiana.
Isabel
: Y bueno, les debíamos mucha plata, ¿no es cierto?
Fernando
: Sí, querida, les debíamos.
Isabel
: ¿Y se quejan los expulsados?
Fernando
: Sí, querida.
Isabel
: Es ley lo que el rey quiere. Y que te quede claro, Fernando, que aquí el rey soy yo.
Fernando
: Pero, querida., vos sois la reina.
Isabel
: Error de la biología, Fernando. Acá queda claro que yo soy la que mando. ¿Algo que decir?
Fernando
: No, querida.
Isabel
: ¿Y qué más nos queda para 1492?
Fernando
: Nada, querida.
Isabel
: ¿Qué decís? ¿Desde marzo tengo la agenda vacía? ¿Y con qué solvento los gastos? Haced pasar a ese genovés ridículo que ya nos visitó y que dice que puede llegar a Oriente por los mares occidentales. ¿Cristóbal se llama?
Fernando
: Ay, querida, ése divaga. El comercio, dicen mis sabios, es la ruta de África o la de la seda por tierra.
Isabel:
Tus sabios aragoneses y catalanes son unos ignorantes. Ya todo el mundo sabe que la Tierra es redonda, darling. Lo que ellos quieren es seguir enriqueciendo el Mediterráneo a costa de Castilla, Asturias y Galicia. Además, dicen que los turcos se han instalado para siempre en ese mar tuyo. Y si queremos llegar bordeando África, los malditos portugueses no nos dejan. Y más allá de todo, ya sabes, Fernando, es ley lo que el rey quiere. Y aquí…
Fernando
: Sí, ya sé, aquí vos sois el rey… (Sale)
Isabel
: Me encanta que entienda tan rápido el rol que le cabe en esta historia. (Se mira en el espejo) Espejito, espejito… ¿Quién es la reina más poderosa de todo el universo?
Colón
: (Entra con el huevo seguido de Fernando) Su majestad, vos lo sois.
Isabel
: Cristóbal, me sorprende lo bienque comprendiste. Fernando, podéis iros.
Fernando
: ¿Ir? ¿Adónde? (Isabel lo mira enfurecida con los brazos en jarra) Sí, querida, ya me estoy yendo. (Sale)
Isabel
: (Toma a Colón de brazo) A ver, Cristóbal, ¿qué tienes para ofrecerme?
Colón
: (Le muestra el huevo) La Tierra es como este huevo…
Isabel
: Ay, Cristóbal, déjate ya de idioteces. Ya todos sabemos que la Tierra es redonda, así que deja en paz al huevo y vayamos a los hechos. (Mientras habla Isabel le quita el huevo y se lo entrega a una dama)
Colón
: ¿Hechos?
Isabel
: (Al público) Este es un lento. Sí, Cristobalito, hechos. Dinero, la corona necesita dinero y dicen que Oriente lo posee.
Oriente
: (Entra por el fondo sobre el borde izquierdo del escenario) ¿Yo, señor?
Isabel
: Sí, señor, y yo lo necesito… para propagar la fe y esas cosas. ¿Entonces, Cristóbal, ¿qué necesitas para llegar a Oriente según tu sueño del huevo?
Colón
: Tres naves.
Isabel
: (Chasquea tres veces los dedos y una carabela entre por el lado derecho a cada chasquido)
Santa María
: Yo soy la Santa María.
La Pinta
: Yo soy la Pinta.
La Niña
: Y yo, obviamente, la Niña.
Isabel
: ¿Te alcanza?
Colón
: Tripulación.
Isabel
: (Chasquea los dedos y sobre la borda de las carabelas aparecen unos muñequitos de marineros desarrapados) Bueno, era lo único que había. Mejor estos tipos que nada. ¿Algo más?
Colón
: Quiero ser Almirante.
Isabel
: Hecho.
Colón
: Que sea un título hereditario.
Isabel
: Hecho
Colón
: Quiero ser Virrey de las tierras conquistadas.
Isabel
: Hecho.
Colón:
Quiero un veinte por ciento de la mercadería de mi Almirantazgo.
Isabel:
Un cinco.
Colón
: Un quince.
Isabel.:
Un diez.
Colón:
Hecho.
Isabel
: ¡Fernando!
Fernando
: (Entra apresurado) ¿Sí, querida?
Isabel
: Prepara las Capitulaciones de Santa Fe: firmamos el 30 de abril. Y todos felices.
Colón
. Ah, me olvidaba.
Isabel
: ¿Y ahora qué?
Colón
: Quiero que se me llame don.
Isabel:
Por supuesto, por supuesto… pero salid de una buena vez, don Cristóbal (En tono sarcástico.)
Colón:
Gracias, doña Isabel. (Salen. )
(Quedan en el escenario las tres carabelas y Oriente. Luego aparece Colón y se coloca tras una carabela)
Narrador:
Y un 3 de agosto Colón zarpó del puerto de Palos de la Frontera y, allá fue, suponiendo que Oriente estaba a unas 2400 millas marinas (Oriente se acerca a Colón con un cartelito que dice 2400); pero, en realidad, (Oriente se comienza a alejar de las carabelas) estaba a 10700 (Oriente cambia su cartel por otro que dice 10700 y saluda agitando la mano) y en el medio había otro continente. (Aparece América y se interpone entre Colón y Oriente) Entonces se produjo la gran confusión, porque Cristóbal llegó a lo que luego se llamaría América creyendo que era Oriente y a Oriente, en realidad, jamás lo visitó. (Sale Oriente empujado por América y entristecido)Larga fue la travesía y la gente se ponía inquieta porque Oriente, ya lo ven, no estaba por ninguna parte. (Se escuchan gritos mientras Colón pasea de una punta a otra de la carabela asomándose para mirar)
Gritos
: (Algunos en coro) ¿Y, Colón, cuándo llegamos? ¡Me aburro! ¡Colón, sos malo; te atamos en un palo! ¡Estoy mareado! ¡No quiero comer más pescado! ¡Colón, dejate de embromar o te tiramo' al mar! ¿Falta mucho? ¡Quiero bajar! ¡Colón, mentís, te crece la nariz!
Narrador
: Y un buen día, 12 de octubre de 1492, para más datos… (Se oye una música caribeña y tras América aparecen unos indígenas)
Rodrigo de Triana
: ¡Tierra! ¡Tierra! Tierra a la vista!
Colón
: (Incrédulo) ¿Tierra a la vista?
Rodrigo de Triana
: Sí, y unas mujeres… y unas palmeras… y unas mujeres… y una selva… y unas mujeres.
Gritos
: Colón, compadre, bendita sea tu madre.
Colón
: (Sale de atrás de las carabelas que se van por el fondo) Hemos llegado a las Indias Orientales. (Pone rodilla en tierra) Por la reina mi señora y la Santa Fe. (Se dirige a los indios que lo miran extrañados) ¿Esto es Japón?
Indios
: Guanahaní , guanahaní.
Narrador
: (Todos se quedan inmóviles mirándolo) Interrumpo para informarles que Colón llegó a las Bahamas y que en idioma caribe Guanahaní quiere decir, simplemente, “no entiendo”. Sigamos. (La escena vuelve a la movilidad.)
Colón
: ¿Es Japón?
Indios:
Guanahaní, guanahaní.
Colón
: (Al escriba que lo acompaña) Tomad nota, escribano, esta tierra se llama Guanahaní y estos habitantes como súbditos del Kahn se llaman caribes. (A los indios) ¿Están de acuerdo?
Indios
: Guanahaní, guanahaní.
Colón
: Quien calla, otorga… así que están de acuerdo, tomad nota. Y a ver, ¿qué teneís ahí? (Abre a la fuerza el puño de un indio) ¡Oro! ¿No tenéis más a cambio de esto? (Les entrega unos vidrios)
Indios
: Guanahaní, guanahaní. (Se sacan collares y adornos dorados y se los dan )
Colón.: ¿Y vais a obedecer a los reyes Isabel y Fernando?

Indios
: Guanahaní, guanahaní.
Colón
: Poned que dijeron que sí. Y que bautizo estas islas con los nombres de San Salvador, por Cristo Nuestro Señor; de Santa María de Concepción, por la Virgen, su madre ; a la tercera de más allá, Fernandina, por nuestro rey ; a la cuarta la Isabela, por nuestra reina y a la quinta la isla Juana, por la princesa, su hija. A otra que veo a lo lejos la llamaré la Española. (A los indios) ¿Les gustan los nombres de sus islas ahora que son súbditos de sus majestades los reyes?
Indios:
Guanahaní, guanahaní.
Colón
: ¿Juráis obedecerlos y convertiros a la Santa Fe?
Indios
: Guanahaní, guanahaní. (Los indios le ofrecen una bandeja con chocolate, tomates, papas, ajíes, berenjenas).
Colón
: Listo, ya podemos volver a España. Tomad todo esto que lo usaremos para crear la tan famosa cocina mediterránea. Agregad un par de indígenas para que la reina se entretenga y ¿el oro? Y… si no hay más oro, podrá tener esclavos (Señala a los indios) que se los ve fuertes y sanos para el trabajo. (Apresan a dos indios que se resisten mientras los demás salen corriendo.)
Narrador
: (Ingresan las carabelas y todos se colocan detrás y van saliendo.) Y Cristóbal reemprendió el viaje y avistó España el 15 de abril de 1493. Tres viajes más hizo a América, fue acusado de mal gobierno y se le quitaron las concesiones firmadas con la reina. Pero el verdadero drama para los americanos empezó después. (Entran dos conquistadores ensangrentados)
Cortés
: Soy Hernán Cortés, orgulloso destructor del imperio azteca.
Pizarro
: Yo me llamo Francisco Pizarro, impiadoso degollador del imperio inca.
Cortés y Pizarro
: (Se palmean las espaldas) Juntos acabamos con siglos de antiguas culturas que a nosotros no nos importaron en lo más mínimo.
Narrador
: ¿Y qué buscaban?
Cortés y Pizarro
: Oro. Y lo había por toneladas. Queríamos ser ricos y rápido.
Narrador
: ¿Y qué hicieron para lograrlo?
Cortés
: Yo destruí sus templos, enemisté a unos indígenas con otros, maté tantos que no se contaban, en Cholula, por ejemplo, asesiné a 5000 hombres en cinco horas. Todo un record, Pizarro. Traje la viruela que acabó con los que habían sobrevivido a mis armas. Engañé a Moctezuma, que me creyó un dios, torturé a su hermano rebelde y …
Pizarro
: Pues, déjame decirte, Hernán, que lo tuyo ha sido poco. Llegué a Perú precedido por la viruela.
Narrador
: Y después hablan de guerra bacteriológica.
Pizarro
: Arrasé con templos, terrazas de cultivos milenarios, ciudadelas enteras, puse prisionero al inca Atahualpa y me pagaron su rescate con mucho oro y mucha plata (Se frota las manos). Jamás lo liberé, busqué una excusa y lo hice ejecutar. Ocupé Cuzco asesinando a todo el que se me opusiera, indígena o español, y así logré dominar la cultura de los Andes.
Indios
(Entran con imágenes de las diversas culturas mientras los conquistadores retroceden) Guanahaní, guanahaní. Entonces no entendimos, pero ahora sí.
Indio
(Lee mientras comienza a oírse “Señor Matanza” de Mano Negra)
Hoy decimos:

Hermanos:
Nosotros nacimos de la noche. En ella vivimos. Moriremos en ella. Pero la luz será mañana para los más, para todos aquellos que hoy lloran la noche, para quienes se niega el día, para quienes es regalo la muerte, para quienes está prohibida la vida. Para todos la luz. Para todos todo.

Nuestro pedido es por hacernos escuchar, y nos gritaron soberbia y taparon con cañones sus oídos.

Nuestro pedido es por el hambre, y nos regalaron plomo y papel para los estómagos de nuestros hijos.

Nuestro pedido es por un techo digno, y nos destruyeron nuestra casa y nuestra historia.

Nuestro pedido es por el saber, y nos repartieron ignorancia y desprecio.

Nuestro pedido es por la tierra, y nos ofrecieron cementerios.

Nuestro pedido es por un trabajo justo y digno, y compraron y vendieron nuestros cuerpos.

Nuestro pedido es por la vida, y nos ofrecieron muerte como futuro.

Nuestro pedido es por nuestro derecho a gobernar y gobernarnos, y nos impusieron a los más la ley de los menos.

Nuestro pedido es por la historia, y nos propusieron olvido.

Nuestro pedido es por la paz, y nos anunciaron guerra y destrucción.

Techo, tierra, trabajo, pan, salud, educación, independencia, democracia, libertad, justicia y paz. Estas fueron nuestras demandas en la larga noche de los 500 años. Estas son, hoy, nuestras exigencias.

Nuestra sangre y la palabra nuestra encendieron un fuego pequeñito en la montaña. Hermanos y hermanas de otras razas y otras lenguas, de otro color y el mismo corazón protegieron nuestra luz y en ella bebieron sus respectivos fuegos.

Sueña el poderoso con apagar la luz primera. Es inútil, hay ya muchas luces y todas son primeras.

La luz que hoy tiene rostro moreno y lengua verdadera, no nació ahora. En muchas montañas y muchas historias ha caminado la luz contra la injusticia. La rebeldía no es cosa de lengua, es cosa de dignidad y de ser humanos. Haremos un mundo donde quepamos todos y todos vivamos sin muerte en la palabra. Nos quieren quitar la historia para que en el olvido se muera nuestra palabra. No nos quieren indios. Muertos nos quieren. Para el poderoso nuestro silencio fue su deseo. Callando nos moríamos, sin palabra no existíamos. Queremos hablar contra el olvido, contra la muerte, por la memoria y por la vida. Luchamos por el miedo a morir la muerte del olvido.

Hablando en su corazón indio, nosotros seguimos y con memoria.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Juli, realmente excelente. Confiamos en que pueda ser representado por los valientes actores del Cefe.
Adriana y Juan
PD: me los estoy imaginando en el escenario y reparto los papeles mentalmente, espero que el acto coincida con mis horarios, no me lo quiero perder...¿alguien pensó en filmarlo? Adriana

Maria Alejandra dijo...

Juli: El texto es impecable.Me encantó porque tiene de todo, comicidad, datos,bajada de línea...Podés imprimirlo y venderlo a las profes desesperadas que buscan qué hacer en el acto. ¿Te volanteo la propuesta en las puertas de las escuelas?

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