viernes, 21 de diciembre de 2007

Así


Así.
Era así.
Así sobrevivimos,
así nos construimos un refugio,
así, bajo los árboles;
así fuimos felices en medio del naufragio;
así estaba fácil;
así era sencillo.
No había mucho más,
excepto el mar quer rugía a lo lejos
y nuestra madre que limpiaba esa casa para ordenar los monstruos de pico blanco que la acechaban en sus vuelos fatídicos.
No había mucho más,
excepto mis manos abrazándolos
y nuestro padre que ponía su orden obsesivo para no irse dejándonos huérfanos de todo puerto.
No había mucho más.
Así,
como troncos desnudos;
así,
como fragmentos de pasados;
y mis manos
-tan iguales a estas-
cuidándolos,
para que no muramos despeñados en el fango;
así,
como caracolas de niebla en medio del destello furioso de la selva;
así,
adosados al muro que era una línea estable que perduraba idéntica a sí misma;
así...
El tronco se abre en ramas
y, hermanos,
amados hermanos,
yo los sostengo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

che te pusiste la malla de Nadia Comanechi para la foto ?

Me mandas esa foto por mail... si puede ser mas grande mejor.

Chau !
Le Nain

PS : y si, como estos dias no tengo un carajo que hacer me la paso escribiendo boludeces ;-)

Julieta Pinasco dijo...

Humpty Dumpty ya te mandó la foto más grande
La Grosse en malla olímpica

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