Mañana de domingo

En los fragmentos de humedad que destila el día, se mojan, perezosas, las rosas. Hace calor. El día se detuvo y las hormigas se desmayaron entre las hojas de los jazmines. Siento pasar la aguja del reloj con un sonido pesado de tambor. Me asomo y miro el cielo. Te levantás a ver si no me fui. Podría haber sido. Hoy no va a llover.

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