lunes, 31 de marzo de 2008

Un jugo de naranjas normal

Salgo de sacarme sangre y voy al bar. Pido un té con leche y un jugo de naranjas. "¿En vaso grande?", me dice la moza. "¿Qué es grande?", pregunto, segura de la subjetividad que porta semejante adjetivo. La chica me mira y repite, "Grande". Yo la observo y recurro al código universal del gesto. "¿Grande así?", y hago una marca en el aire a diez centímetros de la mesa. "¿O así?", a veinte. "¿O así?", cincuenta centímetros. Uma exageración de mi parte, sin lugar a dudas. "No sé... normal.", me dice. ¿Cómo?, pienso, ¿no era grande? Si algo es grande es porque no es normal. O quizá en este bar, lo normal sea grande. ¿Y cómo será entonces acá grande? ¿Un vaso de un metro con una pajita -se dice sorbete, pajita suena mal, casi pecaminoso; aunque yo me empeñe en preguntarle a cada quiosquero dónde están las pajitas- decíamos entonces un vaso de un metro con una pajita de uno y medio. Paren un poco, se han mezclado dos criterios: grande y normal. Irreconciliables en tanto uno alude al tamaño y otro, ¿a la frecuencia con que algo se repite en una determinada circunstancia? Es decir, ¿ese es el parámetro que usamos para decir que algo es normal? ¿O eso es frecuente? ¿Y lo normal? ¿Lo que se ajusta a normas? ¿Normas, leyes, reglas? ¿De quién? ¿Las hay universales en estos casos? ¿Para decir que el vaso es normal hay que recurrir al código de expendedores de jugo en vaso? No existe lo normal. Nunca existió ni existirá, excepto como un parámetro individual a cargo del usuario. Eso será normal sólo en el universo cognittivo o apreciativo en el que se maneje el eventual bebedor de jugo, en este caso, yo que soy, siempre, quien dicto mis "normas de normalidad". Lo mismo corre para grande: la botella de 600 cm3 es grande si la comparo con la de 250 y chica para la de 1000. ¿O sea...? Levanto los ojos y la moza sigue mirándome. "Bueno", digo, "traéme un vaso grande." Al rato me trae uno de quince centímetros. Al fin y al cabo tenía razon: era un vaso normal.

3 comentarios:

Dani dijo...

Pinasco, cuándo tenés terapia? el viernes no? Llegás? No crees que la tenés que llamar y leerle esto?
Igual te quiero mucho. Igual o por esto? Dejá, mejor llamo al mio...

Julieta Pinasco dijo...

Tuve terapia hoy a las 16 y 45. me dijo que me veía mucho mejor. Pero no le leí esto. Debe ser eso. Yo también igual te quiero.

Anónimo dijo...

Sobre esa gente que llaman camareros, multiplicadores de la idiotez universal, me permito, con humildad, dejarte un link sobre un ensayo a propósito de los mismos:
http://www.bibliotheka.org/?/ver/37765

Me tomaré un vaso normal de cerveza a tu salud Julieta.
Un saludo, Juan Miguel.

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