domingo, 20 de abril de 2008

Mapas

Hoy estuve imprimiendo unos mapas. De a pedacitos y pegando entre sí los fragmentos para hacer el gran mapa que colgué en la pared. Después me detuve a mirar lo que había hecho. Ahí en ese pedazo de papel estaban cuarenta y cinco días futuros de mi vida. Ese papel era la representación de los caminos que mis pies iban a transitar, era la comida que yo iba a comer, las camas en las que iba a dormir, los sitios que me iban a inundar las retinas. Ese mapa lleno de rutas y ciudades, que desde Francia a Grecia, despertaban en mí recuerdos que todavía no puedo tener y que han ingresado en mi conciencia por otras vías que no son las de la experiencia inmediata. Pasé mis dedos por Avignon y pensé en el Papado (y en el puente de la canción infantil), rocé apenas San Esteban De Gormaz y Medinaceli y oí a los juglares de Menéndez Pidal, me demoré en Tesalónica, en Cnosos, en Esparta y en el cielo violeta de la Acrópolis y pensé qué cosas nuevas sentiré en ese preciso instante cuando mis ojos vean lo que mi cerebro y mi corazón conocen ya. Sé que la felicidad no es algo que los dioses permitan a los hombres, aunque esta vez hagan conmigo una excepción

No hay comentarios:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...