Patria



En los estantes cada cosa ocupa su sitio, en las paredes hay mapas en los que escribo posibles itinerarios y en los cuadernos las palabras se encoluman una tras otra en obedientes filas negras. A veces suena el teléfono y las voces hablan lejanas y sin entrar al reino. Afuera hay otro domingo gris y frío, otro universo de personas que son ajenas y no me rozan. Yo estoy bajo dos acolchados, escribo, leo, oigo música, siento pasar las horas redondas y perfectas. Y nada más. ¿Para qué abrir la puerta al viento que todo lo revuelve, lo remonta y asienta en zonas equivocadas e imposibles? Después de todo no es más que otra lluvia aunque sea pretérita. Como siempre -desde la infancia más antigua que recuerde- soy mi propia y mejor compañía. Más allá, en la vereda, que es como decir el extranjero, mis dos hermanos juegan a la pelota como antaño y son felices de otra manera diferente. Yo leo, escribo, dibujo y oigo música como entonces: encerrada en mi cuarto que es la única patria que yo conozco.

Comentarios

olga ha dicho que…
Olvida los estantes, derrumba esas paredes y desdibuja esa vereda, entonces entenderás qué es tu patria

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