domingo, 31 de agosto de 2008

Cuando este 25 de diciembre


Papá:
Cuando este 25 de diciembre me suba a ese avión que ya me está esperando y vuele hasta París, cuando este enero me lleve el tren hasta el sur de España y ponga mi corazón en las calles soleadas de Jerez, vos vendrás conmigo. Lo que yo vea, lo verás; lo que yo sienta, lo sentirás; conocerás de antemano cada uno de los sueños que tendré, sabrás cada una de las palabras que acudirán a las orillas de mis labios. Cuando pasee por esas calles que hace casi cien años vieron partir a tu mamá, estarás en mi sangre protegiéndome como siempre, rescatándome de la desgracia, amparándome con tu silencio de ojos claros, con tus manos de caballero andante, con tu caligrafía perfecta y aprendida, con tu aroma a lavanda, con tu sonrisa triste. Veremos juntos el río que se ondula, aspiraremos el aire del invierno azul de Andalucía y lloraremos ahogados de nostalgia por lo que debió haber sido otra cosa y sólo fue dolor. Papá, como a los nietos que no llegaste a conocer, me ocuparé de relatarle a Maïa tu historia, la que yo te inventé para que fueras alguna vez feliz sin sacrificios que no te condujeron a ningún sitio excepto al centro colorado de mi corazón donde habitás, calentito y cuidado, a resguardo de todos los fantasmas que desean herirte cada vez, otra vez, y en donde te alimento con la única sustancia del amor que me enseñaste, silencioso y distante, pero aromado con el humo con que volaron tus cenizas para siempre de entre mis manos quién sabe hacia qué ignoto lugar.

1 comentario:

Lucas Cardozo dijo...

Ay Juli, que lindo todo lo que escribis.
Hace mucho que no comentaba, pero siempre leo tus palabras que ponen en una sonrisa en mi cara. Que me ensenan a soñar.
te quiero mucho.
hasta mañana

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...