Viaje

¿Cuánto falta para la próxima estación?, preguntó ella.
Ya llega, dijo él. Dormite y no molestes.
Pero, ¿me vas a despertar?
Claro, tonta, te voy a despertar.
Cuando abrió los ojos el tren ascendía rumbo al desierto de Gobi. Nadie más quedaba en el vagón.

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