miércoles, 3 de septiembre de 2008

A ver si entendés de una buena vez...

Todos los caminos conducen a Roma o a Burzaco que es otra Roma del conurbano.
Hace frío o fresco. No da ya para corpiño calado.
Sin embargo no llueve sobre mojado.
Quiero dormir y que nadie me hable más.
Tantas palabras.
Tantas tantísimas palabras.
¿Y atrás?
Atrás el melodrama de la siesta.
¿Para qué ver televisión si lo tenemos en vivo y en directo?
Más vale pájaro debajo del colchón que gavilán pollero, dice el gallo Claudio.
¿Alguien más va a llamar para que corra a sacar otras papas del fuego?
Me recuesto al sol y, rayos, amaneció nublado.
De tanto ir a la fuente se me rajó el cántaro y me muero de sed.
Cuando lo piense
Cuando lo diga
Cuando lo escuchen
se habrá acabado todo y bajará el telón.
A veces me desconozco detrás de tantas máscaras.
En casa de herrero mejor quedarse silencioso
porque al que madruga Dios no le dice ni esta boca es mía.
Dicen que yo comía sandwiches de calditos Knorr mientras hablaba por teléfono. Debe haber sido eso, sin duda. Se amontonaron gránulos en mis glóbulos. Las palabras lindas siempre son esdrújulas.
Pero sobre gustos todo está por verse, decía la vieja y me obligaba a comer polenta diez horas sentada frente al mismo plato. y no me mandaba a Siberia porque eso eran patrañas de los que odiaban al socialismo ruso.
Yo, mientras tanto, festejaba sola los dos años en Mendoza y los tres yendo sola a la farmacia a que me pusieran una inyección. El farmacéutico me acompañaba hasta la puerta de su negocio. gesto que apreciaré de por vida porque el cariño con sangre entra.
A rey muerto, funerales de proporciones desmesuradas y reina en cancha de bochas.
No voy a ir a Versalles. ¿O sí? Yo no soy María Antonieta y a Luis XVI lo estrangularon en Varennes cuando quiso dar una propina. Imbécil rey tacaño que sólo tenía un Luis. Porque el que a Luis mata, a Luis muere.
¿La cazás?
Si no andá que te cure Lola que está haciendo un curso de enfermería en el Argerich.
Que te garúe finito que si no es tormenta.
Andá por la sombra que siempre está en la vereda de enfrente por si no la ves.
Me harté de tanta ceremonia propia y ajena, creo. Siempre creo o pienso o siento. ahí hay una pequeña confusión mayor. Oxímoron, dice mamá gansa en su rima número veintidós y se va con la oca a jugar toda la tarde. Dichosas ellas, yo tengo que corregir.


4 comentarios:

Anónimo dijo...

Julieta: no pensé que ya te ibas a Bariloche. Yo que pensaba regalarte un vestidito dorado para que estrenes en Cerebro...
Bueno no faltará oportunidad para que lo uses.
Pasala lindo y divertite.
Un beso
Majo

Julieta Pinasco dijo...

No me voy todavía. Estoy cosiendo a cuatro manos el ruedo del dobladillo del Ferrero Rocher. No sé muy bien si rellenarlo con crema o con jamón crudo. El lunes voy al cole.
Besos.

Anónimo dijo...

Ah bueno, entonces te lo completo con una capelina para que te protejas de la nieve.
besitos y buen finde.
Majo

Anónimo dijo...

Uh, vestidos dorado, eso me recuerda un fin de año en Babilonia... Mierda Juli, qué vejez.
Mónica

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