La maleta abierta

La maleta está abierta y espera los ochenta y tres días que faltan para que salga mi avión: un par de libros, cuadernos, lapiceras, una buena cantidad de medias y de abrigo, una mochila llena de papeles, la cámara para fotografiar, un ciervo pequeño de paño, regalos, mapas, música, planos, deseos -muchísimos-: estoy lista para partir rumbo a una medieval travesía por esas tierras en las que yo misma comencé. Sólo yo sé cuál es la ruta, hasta qué altura ascenderé en la nieve y a qué profundidad de mi silencio llegaré a descender. Cuando retorne en el calor de este verano, no seré igual. Lo sé.

Comentarios

Alan ha dicho que…
Buen viaje...

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