sábado, 4 de octubre de 2008

Zapallito


Él dice que la extraña. Ella piensa que también.
Él dice que la quiere. Ella piensa que también.
¿Por qué no se encuentran a cenar?, dice la amiga.
Anotate en la heladera, dice la otra, "Zapallito, no va a cambiar."
Otro sábado en la ciudad de Buenos Aires.
Creo que voy a dejar de estar triste.
Zapallito... sería bueno. Te pone fea llorar.
Y un amigo dice que está pronto para golpear.
¡Che, gente grande!
¿Por qué no se dejan de joder?
Zapallito, zapallito, zapallito...
Sabelo, no va a cambiar.
Pero lo extraña y él también.
Así que se puso a cocinar.
Zapallito, ¿lo anotaste?
Sí, claro que sí. El asunto es que me acuerde de leerlo.
Ya sabés. Después no digas que no te avisé.
Sólo es cuestión de tiempo para que todo vuelva a empezar.
Pero lo quiere y él también.
¿Zapallito? No, ravioles de verdura para continuar.

1 comentario:

Anónimo dijo...

A Zapallito :
La vida marca su rumbo,
la vida nos hace pensar
que la vida debe ser vivida
ya que para eso está.
Si zapallo no se vuelve zapallito,
princesa se volverá...

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...