Y yo mirando otro lugar


El sol está al caer ¿Y? Ahora, ¿qué hacemos? Nada. No hacemos nada. Simplemente lo miramos caer. Pero nadie sabe dónde. Terrible desconcierto. Mejor llamemos y pidamos una pizza...¡total, quizás ya se cayó y ni nos dimos cuenta! ¡Qué espanto, che, caerse el sol y una en pantuflas! Y lo que es peor, pensando en una grande de provolone. Así de iconoclastas resultamos todos nosotros que, fuera de las normas y las reglas de comportamiento consagradas, venimos a estar masticando lejos de todo modelo civilizatorio, justo cuando se cae el sol. ¡Así nos va! ¿Qué otra cosa se podía esperar?

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