La gota que rebasa el vaso

Se desborda.
Una gota y otra y otra y el vidrio se quiebra contra el borde afilado.
Alguien trae un trapo y seca.
Pone paños que absorben lo que sobra, lo que rebasa, lo que anega y ahoga y asfixia.
Respiro profundo y miro el calendario.
Demasiados pasos para una sola hora.
Respiro profundo y me quiero dormir.
Pero falta todavía un río torrentoso que me lleva sin que pueda saber qué hay más allá.
Son muchos instantes sumados al pie del amontonamiento.
Ya pasará.
Como todo.
Ya pasará y volverá el tiempo de la mansedumbre.
Vos lo entendés.

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