lunes, 2 de marzo de 2009

Dos chicas de Letras

Voy cerrando ventanas en esta máquina infernal que prendí a las 5:00 AM, nadé en aguas profundas y salí mojada al calor. Moni me habla del otro lado de una línea y nos reímos de las cosas de las que se ríen dos chicas de Letras. Este año hace veinte que no podemos dejar de reír. Me acuerdo de sus medias de encaje blanco y sus zapatos rojos y de mi aspecto de Emma Peel con medias negras. Me recuerdo -a mí misma- que hoy he hecho justicia cuando Onganía me entregó su hoja en blanco y, con mi lapicera roja, le estampé un uno grande como una bandera desplegada en una azotea del 66. Sólo me quedan seis páginas por hacer de la unidad cinco y los poetas dominicanos saltan vanguardísticamente a mi costado pidiendo ya su lugar. Mañana volveré a levantarme a la madrugada en medio del vaho del sopor veraniego que no cesa, prenderé esta máquina otra vez, escribiré por el vendrismo y la poesía sorprendida (¿Qué habrá estado haciendo que la agarraron in fraganti?, me pregunto yo.) y la semana irá devorándose las páginas de este libro mientras siento que no voy a poder, como lo siento siempre, aunque, más tarde todo se cumpla como lo habíamos planeado. Las otras son las doñas, dice Volonteri. Nosotras, las dos, no podemos dejar de ser dos chicas de Letras, encantadoras a más no poder.

1 comentario:

Mónica Volonteri dijo...

Juli, sos una ternurita. Te quiero.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...