Hizo frío en Marsella

Hizo frío en Marsella, el invierno más gélido de los últimos treinta años.
Tanto frío que, a orillas del Mediterráneo, nevó.
Tanto frío que, en las casas, los tazones de sopa levantaban nubes de vapor que se congelaban en el aire.
Tanto frío que, bajo los guantes, los dedos se ponían azules y había que desentumecerlos junto al fuego.
Tanto frío que, tras los vidrios, todos los interiores parecían tibios y esperanzadores.
Hizo frío en Marsella y todos tiritaron.
Menos Maïa que tenía su gorrito nuevo
y ciervos patagónicos rosados la protegían con cariño de tía.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Los primeros dias lo ponia al lado de ella para ir a dormir ;-)

Un amor esta gordita.

Le Nain
Julieta Pinasco ha dicho que…
No me cuentes eso que no hay cajita de pañuelitos que me alcance. Dos amores ustedes, únicos obviamente.
Los quiero
Esta otra gordita

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