Sombreros


Yo pienso ahora cómo ordenar todas las prendas para que quepan en el armario: una cosa acá, otra en aquel estante, otra más arriba o más abajo -según cómo venga lo otro- y siempre me sobran los sombreros. Nada qué hacer. No sé dónde poner a mis sombreros: me hartan, me fastiadian, me incomodan... Después de usados yo querría tirarlos porque son demasiados, porque tienen las alas muy anchas o muy finas o con flores o con pájaros y reclaman un sitio para que no se ajen. Entonces, aunque sean las doce y tenga sueño, vuelvo a sacar vestidos, blusas de gasa, zapatos de princesa, zapatillas de bailarina clásica, vaqueros gastadísimos, medias de seda. Todo sobre la cama. ¡Oh, Dios! ¿Puede alguien decirme qué hago con mis sombreros?

Comentarios

Lululi.* ha dicho que…
Poné clavitos en la pared y colgalos ahí. Seguro quedan re lindos! jeje
Julieta Pinasco ha dicho que…
Nunca mejor dicho: los sombreros que se dejan de usar son un verdadero clavo. Jeje.

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