miércoles, 22 de abril de 2009

Canción de amor de T.S.

No es eso lo que yo quería decir en absoluto.
No es eso, de ningún modo.
"Canción de amor de J. Alfred Prufrock
T.S.Eliot


Y ¿qué habrá sido entonces?
Mientras las lilas se amontonan y es abril, el mes más cruel.
¡Cómo nos hemos demorado arañando los vidrios hasta verlos con surcos por donde trepan los humos amarillos que se restriegan el lomo en las ventanas!
Y no era eso lo que yo quería decir.
En absoluto.
Mientras las mujeres van y vienen y ya no pueden recordar de qué hablaban, pero guarda su tacto el recuerdo del David.
No importa que las sirenas canten y no sea para vos.
Yo canto con ellas hundida hasta la cintura, T.S., y mis cabellos apenas mojan la superficie de las aguas. Después saldré para servirte té con pastas y helados y el líquido se escurrirá por mi piel casi dorada con figuritas geométricas a lo Klimt.
Y habría valido la pena, claro que sí.
Debajo de las luces amarillas leeré en voz alta para que oigan todas las mujeres y se detengan en su ir y venir. Y será una canción de amor de J.Alfred Prufrock lo que diré a voz en cuello. Y habrá tiempo y tiempo aún para que yo esté indecisa y cree y asesine mil veces mi corazón.
Los ruedos de los vestidos de las mujeres rozan el suelo como una caricia a las lilas y abril se precipita, Prufrock, para acabar en el borde de mayo otra vez. La muerte crece desde la tierra seca y se precipita en flor. Es una lluvia de primavera que ninguno debería perder y menos que menos vos, J. Alfred Prufrock, con tus imágenes rotas y tu tiempo que no se sabe por dónde volverá a brotar.
Oh, no era eso lo que yo quería decir.
¿Qué era entonces?
Callate que las sirenas cantan y no podrás escucharlas esta vez.
Se reflejan en los triángulos de oro de mis cabellos mojados y me esperan para otra sumersión.
Claro que sí: aquí te dejo el té en la tetera y las masas de crema de este abril.
Hay que tener mucho cuidado, T.S.: yo te enseñaré el miedo, el que me atraviesa cada mañana cuando me digo que no era eso lo que yo quería decir.
Abril ahoga los sentidos otra vez y las buganvilias explotan mientras Oscar nos habla de Dorian Gray y muere en una tumba espantosa en Pere Lachaise. (Iré a verte otra vez y a llevarte ¿lilas?)
Mi pelo se extiende en puntos inflamados de luz y me digo qué voy a hacer ahora que no he vuelto a ser la misma que era ayer.
Cuando las ninfas se marchen recogeré los platos y las tazas del té y partiré.
Soy Tiresias cuando era mujer.

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