Canción de amor de T.S.

No es eso lo que yo quería decir en absoluto.
No es eso, de ningún modo.
"Canción de amor de J. Alfred Prufrock
T.S.Eliot


Y ¿qué habrá sido entonces?
Mientras las lilas se amontonan y es abril, el mes más cruel.
¡Cómo nos hemos demorado arañando los vidrios hasta verlos con surcos por donde trepan los humos amarillos que se restriegan el lomo en las ventanas!
Y no era eso lo que yo quería decir.
En absoluto.
Mientras las mujeres van y vienen y ya no pueden recordar de qué hablaban, pero guarda su tacto el recuerdo del David.
No importa que las sirenas canten y no sea para vos.
Yo canto con ellas hundida hasta la cintura, T.S., y mis cabellos apenas mojan la superficie de las aguas. Después saldré para servirte té con pastas y helados y el líquido se escurrirá por mi piel casi dorada con figuritas geométricas a lo Klimt.
Y habría valido la pena, claro que sí.
Debajo de las luces amarillas leeré en voz alta para que oigan todas las mujeres y se detengan en su ir y venir. Y será una canción de amor de J.Alfred Prufrock lo que diré a voz en cuello. Y habrá tiempo y tiempo aún para que yo esté indecisa y cree y asesine mil veces mi corazón.
Los ruedos de los vestidos de las mujeres rozan el suelo como una caricia a las lilas y abril se precipita, Prufrock, para acabar en el borde de mayo otra vez. La muerte crece desde la tierra seca y se precipita en flor. Es una lluvia de primavera que ninguno debería perder y menos que menos vos, J. Alfred Prufrock, con tus imágenes rotas y tu tiempo que no se sabe por dónde volverá a brotar.
Oh, no era eso lo que yo quería decir.
¿Qué era entonces?
Callate que las sirenas cantan y no podrás escucharlas esta vez.
Se reflejan en los triángulos de oro de mis cabellos mojados y me esperan para otra sumersión.
Claro que sí: aquí te dejo el té en la tetera y las masas de crema de este abril.
Hay que tener mucho cuidado, T.S.: yo te enseñaré el miedo, el que me atraviesa cada mañana cuando me digo que no era eso lo que yo quería decir.
Abril ahoga los sentidos otra vez y las buganvilias explotan mientras Oscar nos habla de Dorian Gray y muere en una tumba espantosa en Pere Lachaise. (Iré a verte otra vez y a llevarte ¿lilas?)
Mi pelo se extiende en puntos inflamados de luz y me digo qué voy a hacer ahora que no he vuelto a ser la misma que era ayer.
Cuando las ninfas se marchen recogeré los platos y las tazas del té y partiré.
Soy Tiresias cuando era mujer.

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