jueves, 14 de mayo de 2009

Ana Rubio

Julieta, qué bien que vas a venir.
He visto la foto de Ikaria (Agios Kirikos) en tu blog y tus evocaciones mitológicas. Aquí vas a encontrar muchas pequeñas iglesias ortodoxas azules y blancas frente al mar,que no se ven en las fotos, y una amiga, o mejor dicho, unos amigos.
Quiero decirte, sobre todo darte las gracias, porque tus poemas y tu prosa lírica y tus ganas de vivir me levantan el ánimo más de un día. No podía imaginarme que tendría nostalgia de mi lengua, y también del habla andaluza.

Ana me agradece algo que parece que le he dado y me retribuye con el cumplimiento de mi más profundo sueño: me ofrece Grecia. No conozco a Ana, no sé cómo es su rostro, cómo suena su voz, qué color tienen sus ojos. No sé qué cosas sueña, qué dolores la atraviesan, qué le gusta comer. Llegó a mi vida de la mano de una memoria que me funda en Jerez y de un hada que me protege más allá de los mares entregándome siempre llaves para mi felicidad. Ella, Olga, hizo el contacto con esa generosidad sensible que todo lo da. Ahora, Ana agradece y despliega ante mí mares azules, iglesias ortodoxas, islas fantásticas y la posibilidad de que las páginas que se acumulan en mi corazón se hagan arena, agua y sol. Ana me habla de la lengua que es la única patria que yo admito tener. Las palabras son mi lugar en la tierra y Ana y yo las vamos a transitar en un verano que ya sabe a milagro, a olivares y a pan.

No hay comentarios:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...