lunes, 17 de agosto de 2009

Carne líquida


El agua me seduce y me aterra. Sé que el día en que termine, me haré líquida sustancia y mi carne será dos átomos de hidrógeno y uno verde de oxígeno que lo devore todo hasta mi propia alma. Por eso miro el mar desde lo lejos y, si me sumerjo, llego hasta el borde donde mis pies aún tienen raíces. Ambiciono las lluvias, los ríos que pasan caudalosos, los vasos y las jarras, las fuentes que murmuran (moriría por vivir en la Alhambra), los arroyos que cavan la montaña. No conozco el placer de atravesar el aire porque me llevan las corrientes de agua donde la luna es doble y es espejo de un corazón idéntico. No tengo recipiente y me derramo de mí misma sin cesar, como no cesa el agua.

No hay comentarios:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...