domingo, 30 de agosto de 2009

Las alas del deseo


El ángel deseaba tener cuerpo.
Descender del espíritu inmaterial a la sustancia.
Derramarse en el lodo y el sudor.
Quemarse con el fuego ardiente de un café.
Y respirar el aire frío que pincha los pulmones hasta hacerlos sangrar.
El ángel deseaba encarnar para poder besar.
Yo, en cambio, deseo volverme inmaterial, liviana, diluida en el viento como una ligerísima brisa.
Que donde esté no se sienta mi aroma.
Que nadie perciba mi presencia.
Que la sangre me lata lenta como en meandros de arena sin espumas.
Que me crezcan alas en la espalda delgada que rocen el anillo diminuto de mi cintura.
Que mi cuerpo se vuelva transparente.
Quiero volar.
Volar así: entregada a las manos que puedan sostenerme y hacerme despegar.

No hay comentarios:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...