Flores de tilo


La luz se filtra blanca entre los jazmines y me despierta después de atravesar la noche en el resguardo de tus brazos. Nos levantamos, me dejás listos el cepillo y la ducha y vas a preparar café mientras me baño. Tengo la piel encendida de besos que no desearía borrar con el agua. El pobre Moulinsart sigue encerrado en su exilio, aunque pensándolo bien, tamaño cuarto es como un continente para un gato. Te veo desde la ventana dejar las galletas para que vengan a buscar los pajaritos. El aire huele a tilo disperso en la frescura matinal. Me voy a trabajar caminando para tomar el colectivo en Luis María Campos. Estoy contenta y nueva. En este instante no necesito nada más: voy repleta de flores de tilo que me desbordan desmesuradamente fuerte dentro de mi corazón.

Comentarios

Lucía Elisavetsky Campos ha dicho que…
Jujuli, qué linda mañana! Te deseo muchas más así. :)
te amo, mamiguitaaaa.

bs

L

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