Año Nuevo Veinte Diez





A las once y cuarto de la noche pusimos Submarillo amarillo y nos tiramos en el sillón. Paramos para atender teléfonos, comer algo más y brindar de pie en la cocina, que es un lugar perfecto para recibir el cambio de década.
El año cambió de número con la derrota de los azules en manos del Flower Power y el mundo lisérgico de un dibujo animado que yo no había visto antes.
En mi vida de madre, Pablo ha puesto en mi retina tres películas que me impactaron de alegría el corazón: El viaje de Chihiro, Mi vecino Totoro y, ayer, mientras todos hacían explotar sus fuegos artificiales, Yellow Submarine.
Quizá sea una manera atípica de terminar/comenzar el año.
Pero fue la mejor.
Estuvo llena de esperanza para el 20.10 y me dejó en el alma la colorida sensación de que el mundo puede ser mejor para todos.
Sólo se trata de ponerse a cantar.

Comentarios

Macachines ha dicho que…
Yellow submarine, la vi en el cine en 1969, hace 41 años, luego la encontré en una disquería de Segovia, cuando Horacio era chico y pasó a convertirse en una de nuestras preferidas. Pronto nuestro Pablito la verá y esperaremos su veredicto.
Feliz 2010.

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