¡Que los cervatillos indefensos tengan cuidado!

¿Sabés qué?
¡Soy tan educada...!
Si fuera dos gramos más irrespetuosa, te mandaría ya mismo al carajo sin tantos miramientos.
Pero la educación es mi mayor problema.
Entre otros apenas más urgentes.
Pero vos no vas a entender nada porque no hay peor sordo que el que no quiere oír, dicen...
Así que te recomendaría que dejes de cruzarte en mi camino porque en cualquier momento podría atropellarte con toda la furia que estoy acumulando en mi corazón.
Y ni alcanzás a imaginar siquiera cuán pesado es cuando se pone furioso.
Cuando alguien agita un cesto lleno de mariposas debería cuidarse de meter la mano en él: los lepidópteros se transforman en serpientes venenosas por si no lo sabés.

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