viernes, 26 de marzo de 2010

Dormir en la penumbra



Cuando me hablabas, a la noche, en la penumbra lunar del cuarto, tus palabras eran pajaritos que buscaban un nido para descansar. Daban vueltas alrededor de mi pecho con sus patitas de sílabas chiquitas y sus plumitas de colores donde se mecía un rayo perdido de sol. Después, yo las acariciaba un ratito para que recordaran la época en que habían sido un huevo de colores con todo el perfume en su interior y se volvían mansas cantadoras de árbol como palabras suaves que sólo vos y yo teníamos. A cambio yo te daba las mías que vos atesorabas entre tu carne tibia para que se amansaran apenas un poquito y se olvidaran de morder. Más tarde, el cielo se llenaba de avellanas de luz y vos, yo, tus palabras, las mías nos dormíamos en un revuelo de sábanas hasta que el día nos volvía a llamar.

No hay comentarios:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...