Eamus ad durmiendum, cor meus

Vayamos para dormir, corazón mío.
Para ir durmiéndonos uno en el abrazo del otro y los dos.
Vayámonos yendo que el día acaba y no tengamos frío a esta hora
porque en tu brazo sale el sol que se pone en mi cuello.
Eamus ad durmiendum, cor meus, atque ad amandum.
Per secula seculorum sic.

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