jueves, 4 de marzo de 2010

In memoriam II

Mariano murió el domingo pasado de una leucemia fulminante sin que pudiera hacerse nada para salvar su vida.
Era un científico brillante, ganador de importantes becas internacionales como la Howard Hughes, entre otras, investigador superior del Conicet, científico en el Instituto Louis Pasteur de Francia. Había dedicado su vida a una enfermedad de la pobreza, sin publicidad ni primeras planas, como es el mal de Chagas, para la que había descubierto un método de detección precoz y una cura por filtrado de sangre.
Pero para mí era la persona que me hacía reír, jugar con las palabras, se transformaba en el hombre pantano para dejarme empapada después que se duchaba, me escribía todos los días largas entradas en un blog privado que teníamos, leíamos juntos, cocinábamos, íbamos mucho al teatro, me corregía la literatura que yo escribía, me abrazaba cuando nos dormíamos.
A mediados de enero de este año Mariano fue a San Pablo a hacer un trabajo para la OMS y, al volver, fuimos a un pueblo en la costa marítima y, mientras prendía el fuego para un asado, me contó que tenía un maestro de París, ya mayor, que a todas partes iba con su mujer y que cuando Mariano le preguntó por qué, este hombre le dijo que el poco tiempo de vida que le quedaba quería pasarlo con ella. Mariano pasó sus últimos días de vida conmigo andando por la Patagonia, juntando fósiles y restos mientras yo sacaba fotos y cuando gatillaba siempre se oía la voz de Mariano más allá diciéndome:"No, no saques ahí, Giulia, vení acá que no lo vas a poder creer..." Y yo iba ahí y no lo podía creer. Y me abrazaba y se largaba a reír con esa risa que me enamoró cuando se la oí, tiempo atrás, por primera vez en un teléfono celular.
No hay mucho que yo pueda decir en estos días, sólo que la vida es a veces muy injusta y se lleva pronto a la mejor gente y me deja a mí sumida en el vacío, el dolor y la peor de las tristezas.
Mariano, esté donde esté, estará siempre en mi alma para hacerme feliz.
Te amo siempre siempre siempre y mis mariposas de colores te acompañan en esa enorme soledad que es la muerte.

6 comentarios:

sashi dijo...

que lindo lo que escribiste y que bien me imagino cada parte de tu relato pinu. El dolor es espontáneo pero por suerte despues quedan secuelas que ya no dañan al corazón pero persiste en él o simplemente en tu mente como un recuerdo lindo. te quiero fuerzas

Pipi dijo...

El va a estar mucho mas felices que todos los que estamos de este lado por ahora. Yo la quiero mas de lo que se imagina. Nunca nos abrazamos pero si mis palabras te envuelven en sorpresa y podes pensar que te quiero sere un poquitito mas feliz. Julieta vales demasiado, segui adelante por todos, por vos y sobretodo por ese gran hombre que ahora es tu sombra. Besos Juli, lucas.

Agust dijo...

Es lo que pasa cuando los grandes amores se van: dejan dolores directamente proporcionales.

Avanti, Julieta.
Porque no queda otra...

Un abrazo lleno de calorcito!

Anónimo dijo...

hace unas semanas cuando leí el post de los cuervos mutilados, algo premonitorio con la muerte, alucinaste Julieta...la verdad viviste tan intensamente que sinceramente pensé que te habias separado de Mariano.

ahorita,leo, quedé atónita y muda.

Hace un tiempo que sigo con deleite tu blog, un verdadero bálsamo para mi un consuelo

no te pierdas en la locura...que seria lo normal...sé que en el fondo de su corazón ,él lo que menos quisiera..es eso, verte sufrir ,vos su dulce princesa.El amor llegó tarde y se fué temprano,señora tristeza.

en esas noches donde la soledad cuando la locura es cruel ..y ataca feroz.

habla ,con él ..él te ayudará a soportarlo, escribelo ,(digan ezquizofrenia) vos me ayudaste a mi Julieta Pinasco.

Yo me refugiaba en vos y nisiquiera te conozco....nunca te vi , ni te di un abrazo.no quiero perder la vóragine de tu amor y mariposas,de tu alma, de tus viajes que me enseñaron que ademas del alcohol se puede vibrar con una taza de té y pan tostado en la mañana sin resaca.

Julieta, sos un ánfora,de agua transparente inagotable sos un sol de ser humano, no te pierdas,no nos dejes, estoy llorando y es por vos.

Ana María Espinosa dijo...

Hola Julieta:

Te hago llegar un abrazo grande en estos momentos amargos.
Estoy segura que era un gran hombre,tal como lo describes, alguien tan grande como tú, Julieta.

Mariana dijo...

Simplemente agradecida
por la belleza que ofrecen
tus palabras, aunque no alcanzan
nunca alcanzarán nunca
a conformarnos ante la muerte
que llega y nos lleva jirones de amores y de vida.

A más de un año de esta despedida
deseo de corazón que te encuentres abrigada en la tibieza de otros amores y compañías.
Un abrazo
Mariana

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...