Nombres

Mariano jugaba hasta el hartazgo con mi nombre. Jamás me dijo Julieta. Fui Juli, Juls, Julxs. Tuve una etapa de geisha en la que me llamé Shu-li. Y, durante bastante tiempo, en nuestros escritos, fui, francesamente, Julie. Pronto se le adosó un Julis lo cual dio el extraño Julie-Julis.
De esa etapa son estos dos dibujos que yo pinté para él.
Todo eso antes de conseguir mi Giulia y sus subsiguientes deconstrucciones en Giulina, Guilísima y así ad infinitum...
Me pregunto con qué nombre me deberé ahora bautizar.





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