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Mostrando entradas de mayo, 2010

Los movimientos de la muerte

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Cosa curiosa: la muerte, en realidad, se mueve en dos sentidos. Por un lado es un llegar, un final de la proximidad, del tacto, de la vista, del oído. Cuando vos te moriste dejé de percibirte con la paleta de mis sensaciones corporales. Ya no estabas, te habías muerto, algo se había clausurado para siempre y no podría regresar jamás. Terminaba el que fuiste, el que me abrazó en extensísimas noches, el que me escribió casi mil textos de todos los tamaños y densidades que guardo como piedras de colores profundos, el que se río de mis arrebatos imperdonables, el que me sirvió un café intomable, el que me nombró de cien maneras diferentes, el que hundía su rostro en mi espalda en busca de un perfume. Y también acabó esa conversación que llamamos vida en la que yo decía y vos me respondías multiplicando mis palabras para que yo tomara tus respuestas y las sembrara en mi boca y florecieran en reverberaciones milagrosas de ecos que nos nutrían.
Pero ese mismo día, la muerte disparó hacia …

Anécdota escolar LXXXVIII: Cuando pase el temblor...

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Profesora: Esta es la lista de la clase de palabras. Vamos a definir morfológicamente cada una de ellas. Por ejemplo, el verbo es la clase de palabra que flexiona en tiempo, modo, voz, aspecto, persona y número. ¿Y el pronombre?
Alumno 1: El pronombre flexiona en número y persona.
Profesora: ¿Y en qué más?
Alumnos: ...
Profesora: Aquel, aquella, aquello...
Alumno 2: En género.
Profesora: Muy bien. ¿Y en qué más? ¿En qué flexionan los personales? Lo vimos el año pasado.
Alumnos: ....
Profesora: Yo, me, mí...
Alumnos: ...
Profesora: Caso, flexionan en caso. ¿Se acuerdan?
Alumnos: No.
Profesora: Caso subjetivo, caso objetivo y caso terminal.
Alumna 3: Ah, sí, ahora sí... caso terminal: lo que le pasa a Cerati.

Pedacitos

Me quedaron pedacitos pegados del día. Intento desprenderlos, pero tienen miedo de que los deje volando en el viento frío de hoy y se adhieren más y me hacen doler. Todo tiene el color de tus ojos y no se puede pensar en nada más.

Feliz cumpleaños

te habría cantado un feliz cumpleaños en el hueco del cuello donde tu piel se ponía tibia
te habría hecho abrir paquetes con inmensos moños azules
te habría llenado de libros con largas y cortas dedicatorias que llevaran por firma Giulia
te habría cocinado una torta de café y miel para el desayuno y unos panes de centeno sin sal
te habría dicho por vez número cinco mil que te quería
te habría dibujado esos gatos que tanto te gustaban sólo para vos
te habría cantado esa canción una y otra vez
te habría abierto una botella de ese vino para que brindásemos los dos
todo si no te hubieras muerto hace noventa días sin tener la paciencia de quedarte a vivir un poco más.

Cumpleaños

Me siento a la orilla de la lluvia para esperar tu fiesta de cumpleaños que debería haber sido hoy; pero el agua moja el papel picado, empasta las serpentinas y la torta de limón se moja de tristeza y soledad.

Mariano y mi papá

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Mi padre era un hombre de costumbres meticulosas. Un universo ordenado giraba obsesivo a su alrededor. Cuando murió y me tocó desarmar sus cosas (en mi familia siempre las cosas me tocan a mí ya sea porque debo hacerme cargo de ellas o porque estallan impactando en mi fragilidad corporal), todo estaba clasificado y colocado en su sitio sin que ningún clavo, lápiz o herramienta faltara de su lugar.
Mariano Levin (para diferenciarlo de mi hermano y que la historia no se preste a confusión) vivía en una entropia permanente. Al salir a la calle, ponía en mi bolso sus anteojos, los documentos y su teléfono celular y era capaz de regresar a las tres cuadras porque sostenía que había dejado todo sobre la mesa. En una tarde podía extraviar diez veces las llaves de la casa y no hallar lo que acababa de leer.
Cada vez que armamos el auto, yo le decía:
Ay, Levin, mi papá hubiera estado muy enojado con vos. Mirá todo el espacio que desaprovechás.
Mariano se reía y me contestaba:
"Sí, don Pinasco…

Tres meses

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En la cocina amarilla de tu muerte, las arañitas tejen un sudario de lluvia y los pajaritos, pesarosos por la falta de tus migas, buscan los nudos donde quedaron atados tus penares para morderlos con su pico de piedra roja y dejar que el dolor de tu sangre blanca vuele hasta los confines del pasado donde nadie puede regresar.
Mi amor te envuelve como una cajita de colores pintados con pinceles de pelos suaves y mi piel se estremece sintiendo los noventa días en que tus dedos no la rozaron para hacerla temblar con las estrellas luminosas del deseo. No hay ninguna soledad que se parezca a esta, tan poblada que está la pobrecita de tus ojos.
Mi amor te llama a lo largo de las horas de la noche y, desde abajo de la tierra donde hiciste tu nido de muertito, sacás tus labios para contestarme pero la voz se desparrama en las grajeas perfectas del sol que brilla aunque no estés acá.
Mi amor se pone triste y sin cobijo, sin el amparo en que dormía en tus brazos y busco en tus cartas las palabras …

Libro de artista: Encuentro/Desencuentro

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"Ella se dibuja dibujando y la vida sigue..."
Cette histoire ne finira jamais parce que l'amour est une porte que la mort ne peut pas traverser.
¿Fin?
Julieta Pinasco
Mayo 28 de 2010

Libro de artista: Encuentro/Desencuentro

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"La vida sigue y ella escribe."
Julieta Pinasco
Mayo 20.10

Libro de artista: Encuentro/Desencuentro

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"La vida sigue y ella lee."
Julieta Pinasco
Mayo 20.10

Libro de artista: Encuentro/Desencuentro

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"La vida sigue y ella enseña."
Julieta Pinasco
Mayo 20.10

Libro de artista: Encuentro/Desencuentro

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"Ella lo despide prometiendo llevar su corazón adonde fuera"
Julieta Pinasco
Mayo 20.10

Libro de artista: Encuentro/Desencuentro

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"El ángel se despide de ella dejándole su corazón."
Julieta Pinasco
Mayo 20.10

Libro de artista: Encuentro/Desencuentro

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"Se acerca el momento del adiós."
Julieta Pinasco
Mayo 20.10

Libro de artista: Encuentro/Desencuentro

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"Ella llevará su corazón de mariposas en su corazón por siempre jamás"
Julieta Pinasco
Mayo 20.10

Libro de artista: Encuentro/Desencuentro

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"El ángel le entrega su corazón lleno de mariposas"
Julieta Pinasco
Mayo de 20.10

Libro de artista: Encuentro/Desencuentro

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"Cuando las almas están listas, los ángeles parten"
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Julieta Pinasco
Masyo 20.10

Papel de calcar

El frágil cristal de mi alma tiembla en el viento que sopla desde tu muerte repentina y no le queda más que cantar para que no desaparezcan los sutiles momentos que tuvimos y que anidaron en medio de tus brazos que les daban calor. Miles de pajaritos desplumados tiritan desnudos en la lluvia y el cielo gris se deshace en miguitas de agua adonde me adormezco adolorida y sola sin poder entender por qué me abandonaste así tan sola y sin remedio, tan pobre de consuelo con la carne vacía y la memoria hueca y sin saber qué hacer para volver adonde estábamos riéndonos, inmortales y eternos como siempre pensamos que seremos hasta que la Muerte se ocupa de mostrarnos su larga cara blanca. Ahora sólo me queda repetirme con papel de calcar hasta que cese el tiempo y vuelva otra vez a llover líquida escarcha sobre mis manos blancas que no huelen a nada más que a tristeza oscura y especiado dolor.

Mariano Levin: el deseo familiar

"Le rogué a Dios que me concediera un hogar feliz lleno de gente que me quisiera."
Orhan Pamuk

Yo no creía en la familia. Vos me hablaste una y otra vez del calor del hogar, del nido, del ovillo donde se acunaban los sueños, del regreso y la compañía. Me hablaste hasta llenarme los poros y los ojos con el deseo de lo que nunca deseé y, cuando esa necesidad prendió en mí y brotó como el manantial debajo de la piedra, te moriste dejándome con el deseo y la imposibilidad. Ahora, todas las noches, pido que se apaguen mis sueños para poder seguir con quien yo era antes de vos. Pero no me es concedido sino llorar.

Orhan Pamuk

Por esas cosas de la vida que suelen sucederme, compro libros al azar que me dicen lo que necesito en el momento en que me es imprescindible una palabra mediatizada por la distancia y la cercanía que da un libro.
Ayer, en el avión en que regresaba a Buenos Aires, pensaba en que el escritor lanza sus palabras al vacío y ellas vuelan hasta impactar en un alma lejana, lejanísima, tanto como la mía que lee las palabras de un hombre nacido en Estambul en 1950.
Me llamo rojo es un libro sobre ilustradores, sobre el amor y la muerte, sobre las bellezas del dibujo y la escritura, sobre el deseo y la felicidad y dice cosas como estas:

"Eran tan felices que les habría gustado que su vida siguiera siendo siempre así. Descubrieron que la mejor manera de hacer realidad ese deseo era abrir libros y contemplar como si no pudieran detenerse las perfectas pinturas de los maestros antiguos. Mirando las ilustraciones sentían que el tiempo se detenía y que el momento venturoso que narraba la histor…

Bicentenario

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Si ves al futuro, dile que no venga
Juan José Castelli

Libro de artista: Encuentro/Desencuentro

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"LLega el invierno y los ángeles deben regresar"
Julieta Pinasco
Mayo 20.10

Libro de artista: Encuentro/Desencuentro

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"El ángel y ella ven anochecer en el mar"
Julieta Pinasco
Mayo 20.10

Libro de artista: Encuentro/Desencuentro

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"El ángel y ella leen por las ncohes"
Julieta Pinasco
Mayo 20.10

Mater/matris, tercera declinación

Me voy desgastando como una piedra pulida por el agua y quedo rodada y nimia y transparente de tanta nada, de tantas lágrimas, de tanto preguntarme cómo sucede todo lo que nos va pasando. A veces creo que me quedé sin boca y no puedo otra cosa que mirar hacia adelante como si hubiera muros y más muros y otros y otros. Alguien debería responderme cómo me equivoqué así y hasta cuándo debo cargar la cruz que han atado a mi cuello. Pero todos están mirando para otro lado y yo no sé cómo tomar la taba entre las manos y hacerla volar por el cielo azul.

Libro de artista: Encuentro/Desencuentro

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"El ángel y ella cultivan un jardín, como quería Voltaire"
Julieta Pinasco
Mayo 20.10

Preparando el Bicentenario en el Colegio

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Sin

Si estuvieras tendría a quién decirle cuán apenado está mi corazón; pero los ojos se quedaron llenos de lágrimas y no puedo pensar con claridad.

Libro de artista: Encuentro/Desencuentro

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"El ángel sirve el té."
Julieta Pinasco
Mayo 20.10

Libro de artista: Encuentro/Desencuentro

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"El ángel la escucha tocar el piano."
Julieta Pinasco
Mayo 20.10

Setenta y ocho días

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Son tantos hilitos: cientos y todos tienen tu perfume que ya se fue, que ya no está, que no es posible volver a la vida de los cuerpos y la otra es tan nimia como el temblor de un pajarito en una noche de frío. Yo querría una vida donde tu abrazo fuera más que un recuerdo, un espacio con peso y consistencia y no una dimensión mental donde construyo aires que se mueven con la velocidad de un vendaval. Después el día pasa y el devenir hace su obra arrasadora y me olvido de todo, pero en la soledad de mi casa -tan mía desde que vos te fuiste hacia ese hogar que ahora es tuyo hasta la médula livianita que tuviste donde la muerte se enrollaba como una serpiente blanca que mordía tus glóbulos-, en esa soledad, tu ausencia tiene el cuerpo del vacío; tu risa me llena la cabeza, el vientre, la vuelta de los párpados y los ojos se llenan de tristeza inconsolable. Yo riego tu nombre hace 78 días, pero no da sus frutos o en todo caso no da la fruta que podría hacer que mi sed se saciara. Camino …

Pedir deseos

Trato de no sentir la lacerante herida que no hace otra cosa que doler.
A esta hora, exactamente, pienso cómo es que te moriste sin darme tiempo siquiera a comprender lo que estaba sucediendo.
Vos estabas solo entonces mirando con tus pupilas dormidas cómo te ibas yendo, solo y hacia la nada.
Yo estoy sola ahora mirando con mis pupilas despiertas cómo te fuiste y me dejaste en medio de la belleza de una vida que no hace más que dolerme sin posible reparación.
Y querría cerrar los párpados, soplar muy fuerte y que todo se borre para volver a tenerte en mi abrazo, con tu boca pegada a mi cuello contándome historias de cuando fuiste feliz.
No hay sueños porque ya se sabe que nunca se cumplirán.

Libro de artista: Encuentro/Desencuentro

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"El ángel la protege de la lluvia"
Julieta Pinasco
Mayo 20.10

Libro de artista: Encuentro/Desencuentro

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"El ángel ayuda a mantener iluminado el hogar"
Julieta Pinasco
Mayo 20.10

Libro de artista: Encuentro/Desencuentro

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"El ángel la peina"
Julieta Pinasco
Mayo 20.10

Libro de artista: Encuentro/Desencuentro

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"El ángel protege su dormir"
Julieta Pinasco
Mayo 20.10

Bicentenario

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Comodoro Rivadavia, Chubut
Argentina
Enero 2010

Desde que era muy chica la Revolución de Mayo tuvo un significado muy preciso en mi vida porque lo había tenido en la de mis padres. Mi hermano se llama Mariano en homenaje a Moreno y mi padre era un admirador incondicional de Juan José Castelli, de manera tal que siempre vi aquel hecho histórico como algo próximo a mi corazón y digno de ser recordado desde la emoción de una utopía que había alumbrado a un grupo de hombres que se supieron llamados a darle otro destino a lo que todavía no era ni siquiera una patria.
No sé demasiadas cosas sobre causas o consecuencias de esos hechos, no más que las que sabe el común de la gente; pero siempre me emociona pensar en los seres humanos como capaces de soñar y, sobre todo, de hacer para que esos sueños sean reales. Hombres de pensamiento y de acción a los que los vientos de la Revolución francesa les habían cambiado la cabeza y que salieron a construir un mundo mejor para ellos y para quienes l…

Los Cacabelos

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José, Cristina, Esperanza, Cecilia y Ana María Cacabelos
Florida, 197..

Por alguna razón, inexplicable pero comprensible, una de las dos sobrevivientes de la familia Cacabelos, Ana María, y yo nos hemos encontrado.
Quizá la memoria y la justicia tenga que ver con estos actos mínimos de solidaridad que los "malos" de siempre no pueden borrar aunque lo pretendan.
Oí hablar de los Cacabelos por primera vez en una actividad que terminó en desastre en el colegio donde ellos habían estudiado y yo soy profesora. En ese año -el 2003- no tenían nombre y era sólo una frase: "En esta escuela también hubo desaparecidos."
A escondidas y en los pasillos, alguien -que había sido alumna de Esperanza- me dijo sus nombres y yo empecé a buscarlos. Me llevó tiempo, todo el que lleva destejar los secretos guardados adentro del corazón y la boca, pero di con ellos.
Los volví a las aulas donde habían estudiado, en Florida, en marzo del 2009. En ese acto, su nombre volvió a ser oído y cientos d…

Libro de artista: Encuentro/Desencuentro

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"Ella y el ángel regresan al mar"
Julieta Pinasco
Mayo 20.10

Libro de artista: Encuentro/Desencuentro

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"Ella y el ángel vuelven a salir al mundo"
Julieta Pinasco
Mayo 20.10

Libro de artista: Encuentro/Desencuentro

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"Todo -o casi todo- lo que estaba ha regresado."
Julieta Pinasco
Mayo 20.10

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" El ángel trae el mundo perdido de la felicidad"
Julieta Pinasco
Mayo 20.10

Picaderos

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Este es el cuento que ganó el primer premio de Narrativa breve en España.
La mujer lo miraba fijo. Sin sacarle los ojos. Como queriendo penetrar en su mirada para cazar, vaya usted a saber qué secreto. Porque él, vea lo que le digo, él guardaba un secreto. Le hizo un gesto y ella le llenó otra vez la copa, si es que a eso puede llamársele copa: un vaso alto y cilíndrico como un caño de vidrio grueso, ligeramente ensanchado en la boca. Y siguió mirándolo.
Afuera, el viento soplaba como siempre desde que el tiempo empezó a andar. A veces uno tiene la sensación de que va a levantar la casa y la va a depositar algunos kilómetros más adentro.
El bar se llamaba “La Esperanza” y usted se preguntará de qué…Esperanza de qué si acá todo está alejado de la mano de Dios. Ni para sembrar sirve esta tierra. Apenas unas ovejas raquíticas que mordisquean unos arbustos con la boca llagada por la sed. A los del pueblo vecino se les fue en nombre el deseo y le pusieron Buen Pasto…¡Buen Pasto! Suena ha…

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"El ángel y ella: encuentro"
Julieta Pinasco
Mayo 20.10

Tu risa

Trato de recordar cómo era tu risa y me vienen a la memoria cargamentos de arroz cayendo con un ruido de desgranado río, rayos de sol como lluvia de luz, pájaritos bebiendo en un cuenco de porcelana blanca, páginas volando con el viento y agua, mucha agua corriendo.

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Imagen 55
"La mano del ángel la levanta y sostiene"
Julieta Pinasco
Mayo 20.10

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"El ángel abre la burbuja"
Julieta Pinasco
Mayo 20.10

Libro de artista: Encuentro/Desencuentro

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"El ángel le comunica que está allí"
Julieta Pinasco
Mayo 20.10

Libro de artista: Encuentro/Desencuentro

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"El ángel viene para ella"
Julieta Pinasco
Mayo 20.10

Temporalidad

El tiempo se me ha vuelto una percepción infinitisimal de las diferencias: ese árbol, esa hoja, ese vidrio van cambiando a cada instante y registro las mutaciones imperceptibles. Quizá saber que la inmortalidad no existe me ha dado una nueva sensación de perentoria temporalidad, quizá saber que todo lo que está a mi alrededor puede desaparecer inexplicablemente me ha lanzado a una calma voracidad de todo lo existente. Lo que tu muerte también me ha dado es la carencia de un interlocutor privilegiado y eso es lo que me duele más: no poder llamarte para decirte todo lo que descubro sin vos.

Libro de artista: Encuentro/Desencuentro

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Imagen 51
"Aparece un ángel"
Julieta Pinasco
Mayode 20.10

Libro de artista: Encuentro/Desencuentro

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"¿Cómo regresar del dolor a la vida?"
Julieta Pinasco
Mayo de 20.10

Libro de artista: Encuentro/Desencuentro

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"Ella se deja secar"
Julieta Pinasco
Mayo de 20.10

Libro de artista: Encuentro/Desencuentro

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"Y no halla en qué poner sus ojos que no fuera recuerdo de esa muerte"
Julieta Pinasco
Mayo de 20.10

Libro de artista: Encuentro/Desencuentro

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"La burbuja se cerró"
Julieta Pinasco
Mayo de 20.10

Los dibujos

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Cuando volví de Europa, le mandé a Mariano Levin uno de mis dibujitos de ciudades. A vuelta de correo, él me agradeció la imagen del puerto. ¿Puerto?, dije yo y todo derivó en un equívoco muy gracioso en el que yo conté el argumento de una novela que había leído en el vuelo Madrid /Buenos Aires y que trataba sobre la imposibilidad de la comunicación humana.
En nuestra jerga íntima, puerto se transformó rápidamente en sinónimo de deseo, de sueños, de espacios donde podíamos ser nosotros dos, lejos de todo lo que los demás esperaban que fuésemos.
Al poco tiempo, él y yo inauguramos nuestro blog privado -Libro de las horas, se llama- y el dibujo del puerto levinesco/ciudad mía estuvo en el encabezamiento. Curiosamente nunca le dije a Mariano que era mío ese dibujo y él se dio cuenta sólo dos o tres meses después.
Desde entonces me martilló la serenidad insistiendo en que yo tenía que dibujar, tenía que mostrar eso a lo cual yo no le daba ningún valor más que el puro entretenimiento. Cada ve…

Libro de artista: Encuentro/Desencuentro

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Imagen 46
"La burbuja vuelve a cerrarse con dolor"
Julieta Pinasco
Mayo de 20.10

Libro de artista: Encuentro/Desencuentro

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Imagen 45
"Ella siente el vacío"
Julieta Pinasco
Mayo de 20.10

Libro de artista: Encuentro/Desencuentro

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"Qué inmenso dolor"
Julieta Pinasco
Mayo de 20.10

Libro de artista: Encuentro/Desencuentro

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"Él ha muerto"
Julieta Pinasco
Mayo de 20.10

El sudario de Laertes

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Dicen que Penélope tejía y destejía el sudario de su suegro, Laertes, sólo por ser fiel al recuerdo del ausente. En esa tela iba armando sus horas y, al anochecer, las desarmaba, sabedora de que otro día igual la esperaba del otro lado de la noche. Odiseo, mientras tanto, era una imagen impalpable en el fondo de su cuerpo que se anudaba en cada fila de hilos con más fuerza. En el ir y venir del telar, ella lo construía como una araña aplicada que lanza su tela para vaciarse y volverse a llenar. Los recuerdos hacían agua en su cuerpo menudo y el dolor era la aguja que sus dedos movían para trazar el ruedo del sudario que albergaría al muerto familiar y al que ella intuía. No tiene peso la historia de los otros: el duelo de la ausencia es una tela que se teje y desteje hasta que cesa el llanto y queda trasmutada la esencia imperedecedera del que ha muerto. Después resta el sudario para envolver el tiempo.