Milagritos


Para Andrea L., Eleonora I., Samia D., Alicia B., Diana P., Laura K,
Liliana S., Lucía E., Liliana Ch, Majo G, Mónica V., Adri B. y Adri F. .

Nadie sabe cómo, pero suceden. Vienen orlados con puntillitas macramé color cielo y unas alitas de mariposa para posarse en nuestros hombros. A veces un movimiento brusco puede espantarlos y por eso es preciso ser cuidadosas. Tienen aromas varios: a pan amasado y cocido en horno de barro, a hierbabuena, a página de libro finita de tanto ser leída, a perfumes en frascos de coloridos vidrios. Saben a moras, a frambuesas, a una ronda de mates que nunca se terminan y tienen el color de la esperanza que a veces es muy verde y otras de un oscuro violeta. Son hilos lanzados por el aire que se entrecruzan, se enganchan, suben, bajan, se anudan, se desatan. Y de pronto miramos y vemos un dibujo: cabezas de mujeres por el mundo alrededor de un fuego que alguien prendió para hacerme un regalo que yo venía necesitando hace rato.

(La imagen pertenece a un libro llamado Bouqala que yo compré en el Museo de culturas mediterráneas de Marsella. Cuenta Samia que en Argelia las mujeres se reúnen en el Bouqala a escribir pequeños poemas que les sireven para sujetar el presente e imaginar el futuro. Ese es mi libro.)


Comentarios

Anónimo ha dicho que…
El fuego lo prendiste vos de muchas maneras, creo que estamos ahí para que no se apague cuando lo vemos debilitarse. Te quiero mucho.

Adri F.
Lucía Elisavetsky Campos ha dicho que…
Jujuli, gracias! Pero por todo todo todo... Sabé que sos mi guía, sos lo que quiero ser... buen, pero un poquito menos antipática. Jajajaja.
Te adoro, mamimiguita.
Y no te preocupes que acá hay fósforo para rato.
bss
Lucía Elisavetsky Campos ha dicho que…
Jujuli, gracias.
No te preocupes, acá hay fósforo para rato.
Gracias por dejarme ser parte de tu fuego. Porque cuando dos fuegos se juntan se hace uno más gigante, viste? Y vos me llenaste un montón de lados que sentía vacíos.
Te quiero con mi alma llena de fueguitos.
Bs
Mónica Volonteri ha dicho que…
Anoche no soñé contigo, pero tuve una clara sensación en ese sopor que nos dan a las madres de tres niñas frente a la tele. Me iba lejos, muy lejos y sentí claramente que tu cuerpo se recomponía. No me preguntes cómo, porque ni yo lo sé.
Te quiero
MV
Julieta Pinasco ha dicho que…
Me recompongo como quien va armando y desarmando un rompecabezas todos los días. Me brotan amigas nuevas que, por una u otra razón, tienen alguna relación con Mariano y que me arropan para que llore y me ría tranquila. Ayer - a la nochecita- hablaba de vos con una de ellas. Me gustaría tanto apoyar la cabeza en tu regazo, que me pases esa mano de madre de tres niñas y que me digas que la parte mía que se murió va a sanar y yo voy a volver a creer en la vida como seimpre creí, como cuando nos quedábamos hasta altas horas de la madrugada en la cocina de Charlone, juntas, tirando para adelante en emdio de la desolación y la alegría.
Te quiero y te necesito siempre.

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