Viaje

No comprendo, ni intento.
Hay aire alrededor y se satura de oxígeno mojado.
Se perpetúa una perfecta sombra que sabe a mar, a verano, a meseta desnuda.
Y voy por las orillas de los días buscando el agua que me falta, los árboles que quedaron hablando, la admiración de todo lo que ha sido en los ojos perdidos para siempre.
La nostalgia es una nave honda y he emprendido un viaje.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Leer: la mirada de los otros

Mi familia/ Pespuntes azules

Santiago/ Hace un mes