Propuesta

-¿Qué dijiste?- susurró ella con los ojos anegados de lágrimas que intentaba reterner.
Él la miró sin entender.
Ella se levantó de golpe y, con su movimiento brusco, empujó un poco la mesa.
-¡Pará! -exclamó él- ¿Qué te pasa?
Pero ella ya corría para el baño del bar y él, atónito, la miraba perderse en la puerta blanca del cartel "Damas". Y se quedaba sin entender. Diez largos minutos sin entender.
Al rato, ella salió con la cara roja y los párpados refregados.
Se volvió a sentar sin mirarlo.
-¿Me querés decir qué carajo te pasa? -preguntó él ahogando la rabia.- ¿Por qué saliste corriendo así?
-¿Así? ¿Así cómo?
-Como una loca. Sólo tenías que decir que no si no querías. ¡Quien te entiende!
Ella respiró profundo y mirando por la ventana dijo:
-Pensé que nunca me ibas a decir que nos casásemos y hace diez días que empecé a salir con Mario. No sabía...
Él sacó las cuentas de los últimos diez días, metió una mano en su bolsillo, dejó un billete sobre la mesa y salió, mientras ella miraba por la ventana sin dejar de llorar.

Comentarios

Denisse Velez ha dicho que…
jajjaja q chistoso, lo siento, pero esto me da risa :) es muy bueno.

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