lunes, 20 de junio de 2011

Abrazo

Ayer la niebla se ceñía como una débil cinta al borde de las calles y dos o tres luces titilaban perdidas. En medio de una humedad siniestra yo dormía abrazada y las tormentas no podían mojarme con su sinfin de rayos, con sus gotas de vidrio, con sus truenos de piedra. No era necesario abrir el borde de los párpados para ver cómo el mundo chorreaba fuera de mí su carga de presagios: volaban agoreras las erinias sin poder acercarse a tu abrazo. Adentro de mi cuerpo mi corazón fosforescía dispuesto a deshacerse del silencio. No hay sitio donde no pueda ir a buscar las palabras con que poblar los huecos de perfectos relatos. Nada me roza ahora en medio de tu abrazo.

No hay comentarios:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...