Verbos modelo

Mátame de amor, pero que sea suavemente. Así puedo reconocer en la agonía qué era lo que yo me resistía a atravesar; así puedo penetrar la densidad oscura del perfume en el trance en que se abre el pecho y se siente al alma aletear. Mátame de amor, pero sé precavido: no debo darme cuenta porque he sido una alumna ejemplar: después de "amar" viene "temer" y al final, solo restar "partir".

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