lunes, 28 de noviembre de 2011

Matemática pura

Dame un deseo: uno solo.
Que sea nuevo, que sea frágil, que apenas se despunte entre tus hojas, que tenga frío y la médula ardiendo, que tenga aire verde, que tenga agua azul, que tenga luz naranja, que tenga enredaderas amuradas, que tenga peces en un fondo del mar, que huela a limoneros y nade en cuencos repletos de frambuesas, que flamee en el viento como un trapo de seda, que sepa a taza tibia, que sea tierra húmeda y lluvia de mañana, que tenga insectos en los bordes y lentejuelas rojas.
Dame un deseo: uno solo.
Y yo te lo devolveré multiplicado por cien.

No hay comentarios:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...