Bienaventurados los que se dejen mojar

Quien toca el aire, roza el viento y deja que la lluvia lo penetre y le moje la carne, las vísceras, el alma; ese será salvado del silencio infinito porque todo su cuerpo se poblará de ninfas que nadarán en sus cursos de agua.

Comentarios

Lurio ha dicho que…
Siento decirte que no lo tengo yo tan claro.
Ojala fuera así pero......

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