sábado, 7 de abril de 2012

Descorazonada


Desde pequeña fingió no necesitar nada, anteponer los deseos de los otros, las necesidades ajenas. Se forzó a sentir que si los demás eran felices, ella lo era; que si estaba en sus manos tenía que construir el placer de quienes la rodeaban y se esmeró en tener siempre las manos ágiles, el corazón abierto, la sonrisa despierta. Y un día, cuando la vida iba cerrando el moño, se dio cuenta de que todos daban por supuestos su generosidad y su amor torrentoso; pero que a su corazón no le alcanzaba con ser bueno.

1 comentario:

Anónimo dijo...

I hate to comment but i am going to for this post. Thanks for your challenging work, please keep it up.:)

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...