martes, 25 de diciembre de 2012

Estar ahí

Estar ahí.
Cuando ya no me esperes.
Con la ropa empapada
y la mesa tendida.
Estar ahí.
Con la luz de las doce
sobre los platos todavía lavados
y la nuca desnuda.
Estar ahí.
Cuando ya no me esperes.
Y yo diga
estoy ahí:
frágil como soplo de lluvia,
callada como aire de estío,
húmeda como mar neblinoso.
Estar ahí.
Y en ningún otro sitio.
Con la boca entreabierta,
Con las piernas delgadas,
Con el deseo alerta.
Estar ahí.
Porque de eso se trata.
Y eso es como nada mojándonos los brazos.
Estar ahí.
Cuando los besos llamen y la comida quede esperando en el plato.
Y cuando
las baldosas se doren en el crepúsculo del fuego
las estrellas olviden cuál era nuestro rostro.
Ahí,
Solo que no me esperes.
Tal vez me tarde un tanto.
Pero estaremos,
hundidos,
atrapados,
ceñidos con la furia del hambre,
de los perros que ladran,
de los lobos que aúllan,
de los tigres que aguardan.
Estar ahí.
Sí.
Cuando ya no me esperes. 



No hay comentarios:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...