viernes, 25 de enero de 2013

La otra versión del sapo antílope

Y si el sapo, en vez de antílope, fuera una gota verde que salta mojándote las manos, esas mismas que empaparán mi espalda cuando sea la noche.
¿Quién sabe?
Tal vez sea una estrella fugaz en medio de la noche, fosforescente, ardida, perfumada de pasto, encendida en palabras.
Tal vez una gacela que desea llegar al río del encuentro para croar en su orilla las luces que la llaman.
Lo único seguro es que el sapo salta sobre las horas y se las traga: una por una hasta que ya no quede nada. Salta veloz porque sabe que se abrirá una puerta por donde crezcan el aire, el agua, la tierra...
Y esta vez, el fuego.
El fuego, esta vez.

No hay comentarios:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...