jueves, 28 de febrero de 2013

Mariano Levin: 28 de febrero 2010/2013

Mariano:
Tres años son más de mil días. Así que hoy sacaré la silla amarilla para que vengas a charlarme. Tenemos muchas cosas que contarnos. Al final volví a usar los vestidos que estaban colgados y el dolor, como si fuera viento, todo lo arrasó para que el amor creciera de nuevo. Si cierro los ojos, todavía te veo, en esa cama, desde la puerta, muriendo y despidiéndome. Veo el sol como fuego y la tumba entre piedras. Pero si los cierro más fuerte, hasta llegar a mi alma, veo tu risa, las migas para que te visitaran pájaros, los avioncitos de madera pintada, el hombre pantano y los secretos que nos habíamos contado por las noches cuando ponías música y yo me sentaba en tus rodillas. Vení, ahora, acá, en tu silla. Seguro hay cosas que desearías que  te comentara; y yo querría sentir cómo suenan tus huesos de puro transparentes. Sé, Mariano, que después de mis relatos,  me abrazarías y me dirías: "Bien, campeona, lo lograste"; y te irías silbando hacia tu territorio de fantasma feliz donde bebés armagnac con los amigos que se fueron. Sé, también, que brindarías para que yo estuviera contenta. Ahora que el tiempo no te cuenta, podrías deshacerte de todos esos lastres que te ataban y flotar con tu corazón abrochado a la muerte, pero suelto. Desde abajo yo te estaré mirando porque a los muertos se los sigue queriendo a través de los años que nos dure su ausencia.  Y este es otro barrilete, que queda acá anudado, para que lo desates y lo lleves, volando, por el cielo

No hay comentarios:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...