Pasajera en trance

La última pasajera transitó por la hora de un viernes que se va hacia otro país. Juntó en su maleta papeles donde volver a escribir como los tímidos cuadernos de antaño y apoyó el secante sobre la tinta azul. Cuando le pagó al chofer supo que tenían otro secreto y lo quiso guardar. La calle tenía olor a selva y caminó tranquila. Ya sabía adónde ir.

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