Un vestido y un amor

En principio el año era nuevo y el vestido era de seda: negro y blanco. Y si yo giraba se abría como una campana, como una corola, como una invitación. Después me tomaste entre tus manos y fui una hebra frágil. Al caer el vestido, solo quedó el amor: desnudo amor que sostiene mi corazón: al sol, bajo la lluvia, en la mañanas heladas, en los abrazos y la risa. Soy feliz cuando me acunás para dormir.


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