Oscuridad

"Acá", dice él. Y su voz se hace un camino en la oscuridad hasta llegar a mi oído. Nos movemos entre sombras, mientras afuera suenan unas sirenas sobre los restos de la tormenta. Sigo su eco perfumado por la casa mientras él va encendiendo las velas y la costura que zurce el día con la noche ya ni se nota. Me quedo en silencio, sentada junto al vidrio, mientras la gata descubre profundidades que mis ojos ignoran. A veces me dan miedo las sombras y la luz repentina me sorprende con una fragilidad que ya conozco. Pero no ahora , porque seguimos a oscuras y nos acostamos con la sola luminosidad del abrazo que tenemos. Él habla con su lengua de dos voces y yo me pierdo en sus verbos que "sideran" los espacios que quedan en penumbra. Finalmente dormimos y la luna acuna por la ventana abierta después del viento y de la lluvia.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Leer: la mirada de los otros

Mi familia/ Pespuntes azules

Santiago/ Hace un mes