jueves, 3 de abril de 2014

Atravieso abril

Atravieso la madrugada con una enredadera de abriles neblinosos. Las calles son cintas de grisura celeste y parpadean las luces amarillas en las vidrieras perdidas como niños. Hay perfume de violetas entre las hojas que caen en una danza lenta y un remolino con deseo de lluvia que no llega se demora en la acera. Todavía la luna despereza el sueño de sus luces con pespuntes de frío. Atravieso el sueño dormido donde te he dejado entre sábanas tibias. La taza es un aljibe de oscuras aguas dulces. Hay tanto de nocturno en el momento: los niños desvelados del recuerdo envueltos por las madres que tejen sus mantas con esperanza dulce. Atravieso el espacio, esa distancia en que dejo de ser la casa en que vivimos  y me disfrazo de sabia comprensiva. La hora me atormenta y espero un aguacero de pétalos azules, leves sobre mi pelo, leves.

No hay comentarios:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...