viernes, 18 de abril de 2014

Un bicicleta viajera

Cuando la bicicleta se vio olvidada tuvo nostalgia de ser libre y echó andar. Bajó Hipólito Yrigoyen hasta la bruma del Riachuelo, de allí al río del color de la arena donde  se subió al primer barco que pasaba. En su cubierta de madera lustrada cruzó el océano hasta el Puerto de Palos donde la primavera la llenó de perfumes. El paisaje la mareó un poco y se vio desorientada; pero, rápida, probó atravesar España hasta los Pirineos y desde allí, entusiamada, siguió y siguió bajando por la costa marítima hasta pasar el puerto de Marsella y su viejo Panier. Notre-Dame-de-la-Garde y su hijo dorado torcieron un poco sus cuellos al verla andar rauda y alejándose hacia el horizonte por el que sale el sol. Más allá se detuvo en la casa de un jovencito rubio que la encontró en su puerta una mañana al salir a estudiar. La bicicleta lo miró y supo que, de alguna forma, había vuelto a casa; pero no pudo explicar por qué.

2 comentarios:

Skyline Spirit dijo...

pretty nice blog, following :)

Anónimo dijo...

Loѕ articulos me gustaron bastɑnte mmas ,que conste!
:)

Sitio recomeոdado Lorena

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...