martes, 2 de diciembre de 2014

Es el amor francés

Para Claudio Herna
El instrumento propio de la paciencia se duerme en la ausencia de las esperas. Y crece, despacio, una garganta desabrigada que susurra. Vos traés de a poquito tu oreja para que yo le diga que los amores no tienen libros de contabilidad, que nadie debe nunca nada, que las semanas son luces y fríos y calores y lluvia que a veces filtra los techos y nos moja las manos; que la palabra tiene colores que no pueden tolerarse; pero habla. Siempre nos está diciendo que es puente que da sombra en la aridez y pone alivio con compresas de barro, que eso es el amor: un barro que se amasa con los tilos lentísimos de la tarde, un conjunto de hierbas curativas, una infusión  con que brindamos a nuestra misma salud por los siglos que nos quedan por transitar de ahora en más, una sangre que limpia como si fuera tormenta de baldazos, una luna que roza la cama en que dormimos abrazados y todo sigue siempre que es decir hoy, ese tiempo infinito en que te digo que, pese a todo, es el amor y sus talismanes poderosos para seguir riendo. 

No hay comentarios:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...