jueves, 29 de enero de 2015

Un viaje/Día 31: En casa

Sale el sol. La nieve se derrite mientras se hace el café y los pájaros sacuden sus plumas de verano. He vuelto a casa. Ya estoy aquí, entre las sábanas azules y los ladridos apretados sobre la línea del horizonte verde. Si callo, oigo a la gata que no está, volver bajo la sombra. Solo falta ella para que sea mediodía en la ventana y todo eche a andar. Atrás quedaron las ciudades, las camas impersonales de los viajeros, los pasos bordados de la historia: ya estoy acá. El adverbio se cobija y se expande entre mis dedos con el sol. La tarde se despereza y las consonantes dicen que he regresado al doméstico recoveco de la alegría donde todo se dice con palabras conocidas, con vocablos amigos, con una clara sintaxis que permite entender.  Vacío las maletas mientras despliego tenderetes y una tristeza dulce barre lo que quedó. He vuelto, me digo y sé que todo -pese a esa ausencia desusada que ha quedado en el sol del jardín- está como antes de partir. Ahora las horas enredarán su rito y volveré a dormir. De una vez y por fin.

No hay comentarios:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...